Brooklyn: estafa de towing deja a residentes sin autos y miles de dólares
Michael Medved, como decenas de neoyorquinos, ha sido víctima de una elaborada estafa por parte de Clutch Towing en Brooklyn. La empresa, que milagrosamente sigue operando a pesar de un acuerdo previo con la ciudad por sobrecobros, ha generado una ola de denuncias y preguntas sobre la supervisión de los servicios esenciales.
La desaparición inesperada y la factura salada
Medved relató a CBS News y Brooklyn News 12 cómo su Hyundai 2025 simplemente desapareció de la calle frente a su apartamento. Tras una búsqueda infructuosa y la denuncia a la policía, que se mostró, por decirlo suavemente, desconcertada, recibió una llamada de Clutch Towing a mediados de febrero. La factura: $1,660 por el remolque y el almacenamiento. Una suma considerable, especialmente considerando que el incidente ocurrió hace más de un mes.
El portal 311 de la ciudad y las redes sociales se han inundado de quejas similares desde principios de año, con mensajes que alertan a los neoyorquinos sobre los sobreprecios y las prácticas abusivas de Clutch Towing. La ironía es palpable: una empresa con un historial probado de irregularidades, aún mantiene su licencia.
Sam Levine, Comisionado del Departamento de Protección al Consumidor y Trabajador de Nueva York (DCWP), justificó la situación argumentando que, si las empresas se comprometen a cumplir con la ley tras un acuerdo, se “considerará” su reincorporación. Pero la realidad en el terreno, según las múltiples denuncias, dista mucho de esa promesa.

El peligro del 'cash only' y la falta de registro
La estafa no se limita a Clutch Towing. Según Towing Service Hub, la exigencia de pago en efectivo es una táctica deliberada para evitar disputas bancarias. Un detalle crucial que muchos conductores ignoran, y que permite a estas empresas operar con impunidad. La falta de registro del vehículo de Medved en la base de datos de la NYPD, corroborada por CBS News, es otro indicativo de la sistematicidad del fraude.
Otros neoyorquinos han denunciado a la misma empresa por no proporcionar recibos, rechazar tarjetas de crédito y aplicar cargos inflados, prácticas que el DCWP ha advertido repetidamente. La cifra habla por sí sola: el National Crime Insurance Bureau (NCIB) registró un alarmante aumento del 89% en reclamaciones por remolques depredadores entre 2022 y 2024, afectando tanto a grandes ciudades como a zonas rurales.
¿Cómo protegerse de estas prácticas?
Mientras el DCWP insiste en su prioridad de proteger a los neoyorquinos, la industria del remolque se enfrenta a una crisis de reputación, como señala Tow Industry Week. La aparición de camiones de remolque no solicitados tras un accidente, disfrazados de representantes de la aseguradora, es otra táctica común para aprovecharse de la confusión de los conductores.
La prevención es la clave. Asegúrate de que cualquier empresa de remolque sea contactada directamente por ti o por la policía. Verifica la identidad de la empresa, solicita una lista detallada de los cargos, exige documentación escrita sobre la ubicación del vehículo y, sobre todo, nunca proporciones información de tu seguro o detalles de tu prestamista. En Nueva York, las empresas de remolque deben aceptar tarjetas de crédito, un requisito legal que, lamentablemente, no siempre se cumple.
El caso de Michael Medved es solo la punta del iceberg de un problema sistémico que afecta a miles de neoyorquinos. El DCWP ha reservado todos los derechos, incluyendo la revocación de la licencia, para evitar futuras estafas, pero la pregunta que queda en el aire es: ¿será suficiente para frenar a estas empresas que prosperan a costa de la vulnerabilidad y la desinformación de los ciudadanos?