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Broadcom: el ai que nadie esperaba, y por qué los inversores deberían prestar atención

El sector tecnológico se tambaleaba el pasado año, con las acciones de las grandes tecnológicas perdiendo fuerza frente a un entorno macroeconómico hostil. Pero, como tantas veces, la innovación de nicho está demostrando ser la excepción. Broadcom, un nombre que hasta hace poco era sinónimo de chips para redes y almacenamiento, se ha convertido en una pieza clave de la revolución de la Inteligencia Artificial, y su evolución es, cuanto menos, sorprendente.

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Un gigante silencioso del ai

Un gigante silencioso del ai

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Si bien Nvidia lidera la carrera en GPUs para el entrenamiento de modelos de lenguaje, Broadcom ha estado operando en las sombras, desarrollando ASICs (circuitos integrados de aplicación específica) diseñados para la inferencia – el proceso de utilizar esos modelos ya entrenados. Esta diferencia estratégica ha permitido a gigantes como Meta y Google optar por los chips de Broadcom para optimizar costos y reducir su dependencia de Nvidia, un movimiento que, de hecho, ya ha comenzado a reflejarse en sus balances. La compañía ha acumulado un volumen de negocio de 63.900 millones de dólares en su último año fiscal, con proyecciones de crecimiento anual compuesto del 47% para los próximos seis años, todo esto sin competir directamente en el mercado de las GPUs.

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Lo realmente llamativo es la valoración actual de la empresa: 2.02 billones de dólares, con un ratio de precio/beneficio de tan solo 18 veces su EBITDA del próximo año. Una ganga, considerando que su EBITDA está previsto que se duplique en la próxima década. El mercado de la IA está en auge, con un crecimiento proyectado del 30.6% anual hasta 2033, y Broadcom, lejos de ser un simple proveedor de chips, se ha convertido en un actor estratégico, capaz de consolidarse como líder en este nuevo paradigma. La compañía no solo vende chips, sino que también integra su software, creando un ecosistema que dificulta la migración a competidores. Su expansión en infraestructura y software, impulsada por adquisiciones estratégicas, refuerza aún más su posición.

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En fiscal 2025, las ventas de chips para IA de Broadcom se dispararon un 65%, alcanzando los 20 mil millones de dólares, representando un 31% de sus ingresos totales. Se espera que esta cifra se eleve a entre 60 y 90 mil millones de dólares para finales de fiscal 2027, lo que equivaldría al 38% y 57% de sus ingresos proyectados, respectivamente. Es decir, el potencial de crecimiento es exponencial. Aunque la compañía sigue desarrollando chips para otros mercados – móviles, data centers, redes, etc. – la IA es, sin duda, su motor de crecimiento futuro. Y, a pesar de las turbulencias del mercado, Broadcom se mantiene firme, con un