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Bitcoin escala ante esperanzas de tregua en oriente medio, pero la volatilidad persiste

El Bitcoin experimentó un repunte inesperado este lunes, impulsado por indicios de un posible alto el fuego en Oriente Medio, mientras las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de atacar infraestructura civil en Irán se mantenían latentes. Un respiro en la tensión geopolítica, aun frágil, ha bastado para reactivar el interés en la criptomoneda estrella, aunque la incertidumbre sigue siendo palpable.

La geopolítica y su impacto en los mercados digitales

El precio del Bitcoin se elevó hasta un 2,8%, cotizando alrededor de los 69.300 dólares a las 9:35 de la mañana en Londres. Ether, la segunda criptomoneda por capitalización, también se sumó a la subida, con un incremento de hasta el 3,7%. La liquidación de apuestas bajistas -shorts- ha sido notable, con casi 200 millones de dólares desvanecidos en las últimas 24 horas, según datos de Coinglass. Esta dinámica refleja un cambio de estrategia por parte de algunos inversores, que parecen apostar a una estabilización en la región.

Pero hay un detalle que no escapa a los analistas: las agresivas amenazas de Trump en redes sociales, advirtiendo de represalias severas si Irán no reabría el Estrecho de Ormuz, siguen generando inquietud. La posibilidad de ataques a plantas de energía iraníes, mencionada por el mandatario, añade una capa adicional de incertidumbre al panorama. Damien Loh, director de inversiones de Ericsenz Capital, señala que las vacaciones en Europa y Asia han contribuido a la volatilidad, acentuada por la baja liquidez del mercado.

Bitcoin ya no es un barómetro fiable del sentimiento de riesgo general, comenta Loh, explicando cómo la reversión de posiciones cortas hacia futuros sobre acciones y el cierre parcial de operaciones en condiciones de iliquidez han propiciado este repunte.

La diplomacia pugna por una tregua

La diplomacia pugna por una tregua

Medadores regionales se esfuerzan por alcanzar un alto el fuego de 45 días como último recurso para poner fin a la escalada, según informa Axios. Paralelamente, los precios del petróleo han moderado sus ganancias, situándose en los 108 dólares el barril, mientras que el oro ha experimentado un ligero aumento, con un valor de 4.690 dólares la onza.

En las últimas semanas, el Bitcoin ha oscilado persistentemente entre los 65.000 y los 75.000 dólares, incapaz de superar la presión descendente iniciada tras la venta masiva de octubre, lo que lo ha dejado un 45% por debajo de su máximo histórico de 126.000 dólares. A pesar de este estancamiento, la criptomoneda ha demostrado una relativa estabilidad en comparación con otros activos, salvo por un breve descenso durante el inicio de la campaña de bombardeos estadounidense e israelí contra Irán a finales de febrero.

Los flujos de capital hacia los fondos cotizados en bolsa (ETF) de Bitcoin han mantenido una trayectoria positiva, con 22,3 millones de dólares en entradas netas la semana pasada. Gracie Lin, directora ejecutiva de OKX SG, subraya que la demanda constante, respaldada por la solidez de los ETF, es el motor principal de este movimiento, destacando que la operación se basa en una asignación gradual y no en un apalancamiento excesivo. Sin embargo, advierte que el precio podría debilitarse si se rompe el nivel de soporte entre 65.000 y 66.000 dólares.

La cifra habla por sí sola: la resiliencia de los flujos de ETF, a pesar de la turbulencia geopolítica, sugiere que el interés institucional en Bitcoin se mantiene firme. Aunque la volatilidad permanece como un factor clave, la capacidad de la criptomoneda para absorber shocks externos, sumada a la creciente adopción institucional, podría sentar las bases para una nueva fase de crecimiento.