Asml en la cuerda floja: ee.uu. aprieta el cerco a china
Las acciones de asml
, el gigante holandés de equipos para la fabricación de chips, sufrieron un duro revés este martes tras la propuesta de una ley en Estados Unidos que podría restringir severamente sus ventas y servicios a China. Un golpe que, de materializarse, pondría en jaque la cadena de suministro global de semiconductores y agudizaría la escasez que ya afecta a múltiples sectores.
¿Qué implica esta restricción para el mercado?
La propuesta legislativa, aún por ser aprobada, busca impedir que asml suministre a China sus equipos de litografía DUV de inmersión, tecnología esencial para la creación de circuitos en chips. Si bien la compañía ya enfrenta restricciones, esta medida representaría la primera ampliación significativa desde septiembre de 2024, según analistas. ASML, dominante en este mercado con competencia de Nikon y la china SMEE, ve en China un mercado crucial: proyecta que represente el 20% de sus ventas para 2026.
Pero hay un detalle que preocupa: el impacto económico. Citigroup estima que la restricción podría afectar las ventas de ASML en un porcentaje de “un solo dígito”, mientras que JPMorgan advierte de una reducción del EPS de hasta un 10%. Lo que nadie cuenta es la reacción en cadena que esto podría desencadenar. Sandeep Deshpande, analista de JPMorgan, señala que la demanda de chips en otras regiones podría aumentar considerablemente para compensar la pérdida de China, pero no sería suficiente para evitar un agravamiento de la tensión en el suministro global.
La cifra habla por sí sola: según Deshpande, la actual escasez de chips, que ya está generando problemas en la industria automotriz y otros sectores, empeoraría drásticamente con estas restricciones. Las empresas, forzadas a buscar alternativas, podrían verse atrapadas en una carrera armamentística para aumentar su capacidad de producción, lo que elevaría aún más los precios y dificultaría el acceso a estos componentes esenciales.
El gobierno holandés, por su parte, ha declinado hacer comentarios sobre la propuesta legislativa estadounidense, dejando en claro que no es su competencia opinar sobre las iniciativas del Congreso de EE.UU. Una actitud prudente, pero que no disipa la incertidumbre que rodea al sector. El futuro de ASML, y con él, el de la industria de los semiconductores, pende de un hilo.