Arm y amd: las ganadoras inesperadas de la revolución ia
Mientras el mercado tecnológico temblaba en marzo, con un ajuste generalizado que asustó a inversores, dos nombres desafiaron la tendencia y emergieron más fuertes que nunca: Arm Holdings y Advanced Micro Devices (amd). Su ascenso, lejos de ser fortuito, apunta a un cambio radical en el panorama de la inteligencia artificial que está a punto de desplegarse.
El auge de la ia agente y el necesario replanteamiento del hardware
Durante años, las GPUs han sido las reinas indiscutibles del entrenamiento de modelos de lenguaje grandes (LLMs) y la inferencia de IA. Pero la aparición de la IA agente, con su capacidad para tomar decisiones secuenciales y actuar de forma autónoma, está desplazando este paradigma. La mayoría de las empresas de SaaS y las startups de IA están apostando por esta nueva frontera, y lo que nadie cuenta es que esta evolución no se alimentará de GPUs, sino de unidades centrales de procesamiento (CPUs) de alto rendimiento.
Las GPUs, diseñadas para la potencia bruta, carecen de la capacidad de razonamiento que exige la IA agente. Aquí es donde entran en juego las CPUs, actuando como una especie de director de proyecto, gestionando herramientas (APIs), la memoria y el flujo de datos. La necesidad de CPUs robustas se disparará en los próximos años, y Arm y amd están posicionadas para capitalizar esta explosión de demanda.

Arm holdings: el desafío al status quo
Arm Holdings, conocida tradicionalmente como proveedor de tecnología de diseño de chips, ha dado un giro audaz. Con una capitalización bursátil que supera los 158.000 millones de dólares, Arm ya está presente en casi todos los smartphones del mundo. Su reciente anuncio de que diseñará sus propios chips CPUs, un movimiento que ha sido recibido con entusiasmo por el mercado, marca su entrada definitiva en el mercado de centros de datos. La eficiencia energética y el alto número de núcleos que caracterizan la tecnología de Arm son cruciales para las exigencias de la IA agente, donde el consumo energético es un factor determinante.
Arm visualiza un mercado de CPUs para centros de datos de 100.000 millones de dólares para 2031, y espera capturar 15.000 millones de dólares en ingresos con sus nuevos chips, para un total proyectado de 25.000 millones de dólares en el período. Es una apuesta ambiciosa, pero el potencial es innegable.

Amd: el líder consolidado busca expandirse
Advanced Micro Devices (amd), con una capitalización de mercado de 355.000 millones de dólares, ya se ha consolidado como líder en CPUs para centros de datos, ganando terreno constantemente a su rival Intel. El año pasado, la compañía generó 16.600 millones de dólares en ingresos provenientes de este segmento, y se enfrenta ahora a una oportunidad sin precedentes para capturar una parte significativa del mercado de CPUs para servidores, que se espera alcance los 100.000 millones de dólares.
amd no se limita a mantener su posición. Su nueva arquitectura “Venice”, con un diseño de chiplet innovador, permite empaquetar un mayor número de núcleos en sus CPUs, optimizándolas para la IA agente. Además, cuenta con dos importantes asociaciones estratégicas en el ámbito de las GPUs, que suman más de 100.000 millones de dólares en valor. Con esta combinación de innovación en CPUs y alianzas estratégicas en GPUs, amd se perfila para un crecimiento sostenido.
La carrera por el dominio de la infraestructura de IA está en marcha, y Arm y AMD, a pesar de sus diferencias, parecen estar preparadas para liderar el camino. Mientras que la ola inicial benefició a los fabricantes de GPUs, el cambio hacia la IA agente abre una nueva ventana de oportunidad para los fabricantes de CPUs. La inversión en Arm y AMD no es solo una apuesta por la tecnología, sino por el futuro de la inteligencia artificial.