Archer vs. joby: ¿quién dominará el taxi aéreo?
La carrera por transformar el transporte urbano con aeronaves eléctricas ha llegado a la fase de pruebas. Dos contendientes, Archer Aviation y Joby Aviation, se disputan el liderazgo, pero ¿quién ofrece la mejor inversión para 2026? El mercado de la movilidad aérea urbana está a punto de despegar, y las decisiones de los inversores tendrán un impacto directo en el futuro de la ciudad.
El choque de titanes: archer y joby, dos caminos hacia el cielo
Archer Aviation, con su enfoque en el mercado estadounidense y el Medio Oriente, y Joby Aviation, apostando por la expansión en Europa y Norteamérica, se encuentran en una batalla por la supremacía. Mientras Archer se apoya en Stellantis y Anduril Industries para su fabricación, Joby cuenta con Toyota como inversor clave y colaborador en la producción. Ambos buscan obtener la certificación de la FAA, el organismo regulador estadounidense, un hito fundamental para la comercialización de sus aeronaves.

Indicadores clave: una comparación contundente
Según los últimos datos, Joby Aviation lidera en capitalización bursátil, con 8.5 mil millones de dólares, superando ampliamente a Archer Aviation, que cotiza en 3.6 mil millones. Sin embargo, Archer presenta un P/E ratio significativamente más bajo (-4.25), lo que sugiere que el mercado valora su potencial de crecimiento de forma más agresiva. Ambas compañías muestran pérdidas netas, pero Joby ha logrado un salto significativo en sus ingresos en 2025, alcanzando los 53.4 millones de dólares, comparado con los 136 mil dólares del año anterior. Archer, por su parte, generó 300 mil dólares en ingresos en su primer año comercial, marcando el inicio de su transición de desarrollo a operación.

Riesgos y oportunidades: una evaluación realista
Archer enfrenta importantes desafíos financieros, con una deuda relativamente baja (ratio deuda/capital social de 0.1x) pero un flujo de caja negativo de 511.7 millones de dólares. Además, la compañía está involucrada en litigios con Joby por cuestiones de propiedad intelectual, lo que podría generar costes legales y retrasos en su desarrollo. Joby, aunque con un ratio deuda/capital social de 0.0x, también muestra un flujo de caja negativo de 563.8 millones de dólares, y depende en gran medida del apoyo financiero de Toyota. Ambas compañías se enfrentan a la incertidumbre regulatoria y a la necesidad de escalar su producción rápidamente para satisfacer la demanda. El reciente test de Joby en Nueva York City, con rutas reales, refuerza su avance en la implementación de su modelo de negocio. El marco regulatorio establecido por el gobierno estadounidense, con la creación de pruebas de vuelo con eVTOL, es un factor clave que impulsa el sector.
La apuesta para 2026: ¿joby o archer?
Si el sector de la movilidad aérea urbana es capaz de superar los obstáculos regulatorios y tecnológicos, Joby, con su modelo de negocio diversificado –incluyendo servicios de taxi aéreo y asociaciones con Delta y Uber– parece ofrecer una oportunidad más sólida a largo plazo. No obstante, la estrategia de Archer, que se centra inicialmente en el mercado militar y de carga, podría resultar más rápida y rentable. En última instancia, la decisión de invertir dependerá de la tolerancia al riesgo y de la visión del inversor sobre el futuro del transporte urbano. La clave estará en quién logre primero demostrar la viabilidad económica y la seguridad de sus aeronaves en el cielo. El futuro, sin duda, volará, pero el ganador de esta carrera aún está por definirse.
