Anthropic se engulle 3.5 billones de potencia: google y broadcom apuestan fuerte
En una jugada que redefine el panorama de la inteligencia artificial, Anthropic ha anunciado un acuerdo multimillonario con Google y Broadcom, asegurándose una capacidad computacional colosal de 3.5 gigavatios. La operación, que se materializará a partir de 2027, implica una apuesta sin precedentes por el futuro de los modelos de lenguaje, con implicaciones que se extienden a las estrategias empresariales y la seguridad nacional.
Broadcom, el arquitecto silencioso tras el auge de anthropic
Detrás de este despliegue masivo se esconde la figura clave de Broadcom, la compañía que diseña las Unidades de Procesamiento Tensorial (TPU) de Google. Según fuentes de CNBC, Broadcom ya estaba proporcionando un gigavatio de potencia de cálculo para Anthropic en 2026, lo que revela una colaboración mucho más profunda y antigua de lo que se pensaba. El acuerdo a largo plazo, que se extiende hasta 2031, asegura el suministro estratégico de hardware para Anthropic, mientras que Broadcom se beneficia de una demanda creciente en un mercado en ebullición.
Lo que nadie cuenta es la magnitud financiera de este pacto. Mizuho Securities estima que Broadcom podría generar 21 mil millones de dólares en ingresos relacionados con Anthropic en 2026, una cifra que se dispararía a 42 mil millones en 2027. La cifra habla por sí sola: una inyección de capital que consolida a Anthropic como un actor de primer orden en la carrera por la supremacía de la IA.

Crecimiento desbocado y un litigio con el pentágono
Este auge tecnológico va acompañado de un crecimiento desbocado en los ingresos de Anthropic. La empresa ha superado los 30 mil millones de dólares en ingresos anualizados, más del triple de la cifra de 9 mil millones registrada a finales de 2025. Un millar de empresas ya han comprometido más de un millón de dólares anuales, duplicando la cifra alcanzada en febrero. El modelo Claude, de Anthropic, se ha convertido en una herramienta esencial para desarrolladores y empresas, impulsando la demanda de sus servicios.
Pero no todo es un camino de rosas. Anthropic se enfrenta a una disputa legal con el Pentágono, que ha calificado a la empresa como un riesgo para la cadena de suministro tras un desacuerdo sobre las medidas de seguridad de la IA. La etiqueta podría suponer una pérdida de miles de millones de dólares en ingresos, pero, paradójicamente, la controversia ha impulsado aún más la demanda de sus herramientas, como Claude Code.
La apuesta por la producción nacional es palpable. La mayoría de la nueva infraestructura de Anthropic se construirá en suelo estadounidense, en línea con el compromiso de invertir 50 mil millones de dólares en capacidad computacional nacional anunciado en noviembre de 2025. Sin embargo, la capacidad de Anthropic para aprovechar plenamente esta nueva infraestructura depende de su rendimiento comercial continuo, según una presentación ante la SEC, lo que subraya la fragilidad del ecosistema de la IA.
En definitiva, el acuerdo entre Anthropic, Google y Broadcom es mucho más que una simple transacción comercial. Es una declaración de intenciones, un reflejo de la creciente importancia de la inteligencia artificial en la economía global y una muestra de la intensa competencia por dominar este mercado en rápida evolución. Broadcom, con un aumento del 3.6% en su valor en bolsa tras el anuncio, parece estar preparada para liderar esta transformación con una inversión que redefine los límites de lo posible.