American express, un respiro inesperado tras el estallido en oriente medio
Las acciones de American Express sufrieron un fuerte golpe bursátil el jueves, cayendo un 4,6% tras la publicación de sus resultados del primer trimestre. Un dato que, paradójicamente, contrasta con una presentación que mostraba cifras sorprendentemente sólidas.
El mercado no le cree a la buena noticia
La caída, que se produjo a las 14:16 hora de Nueva York, se vio exacerbada por la incertidumbre que rodea el delicado cese al fuego en Irán. Los precios del petróleo se dispararon, alimentando la preocupación por el impacto en la economía y, por ende, en los sectores financieros más sensibles. Pero, ¿por qué esta reacción negativa en el mercado?
La clave reside en la falta de un alza en las previsiones de crecimiento para el ejercicio completo. La dirección de American Express, liderada por Steve Squeri, reiteró la guía que había presentado en enero: un crecimiento del 9% al 10% de los ingresos y una expansión de los beneficios por acción entre 17,30 y 17,90 dólares, cifras que se alinean con las estimaciones de los analistas. Sin embargo, los inversores parecían esperar un impulso mayor tras el sólido desempeño del primer trimestre –con ingresos de 18.900 millones de dólares y una ganancia por acción de 4,28 dólares, ambos superando las expectativas– y una posible ampliación de los programas de recompra de acciones o un aumento significativo en el dividendo.

Inversión, no recompra: la estrategia de squeri
La compañía, en cambio, anunció un incremento en sus inversiones en marketing y tecnología, destinadas a “capitalizar las oportunidades de crecimiento a largo plazo”. Un movimiento que, si bien no sedujo a todos los inversores, refleja una apuesta por la expansión y la consolidación de su posición en un mercado en constante evolución. Se barajan, por supuesto, las dudas sobre si esta estrategia implicará un mayor gasto en inteligencia artificial, una carrera armamentística tecnológica que podría presionar sus márgenes.

Un ratio de valoración bajo, pero con cautela
A pesar de la sorpresa negativa en Bolsa, el precio de la acción se sitúa ahora en un rango de compra –considerado por algunos analistas– que se encuentra por debajo de su media histórica, con un múltiplo de 18 veces las ganancias esperadas para este año. Un factor que podría incentivar a los inversores de largo plazo a considerar una entrada o aumento de su posición. Pero, hay que tener en cuenta que la fortaleza de American Express reside, en última instancia, en su capacidad para mantener una posición competitiva y generar crecimiento sostenido, más allá de las inversiones adicionales.
La reciente reversión a un rango de cotización “comprable”, según fuentes de la gestora, se produce tras un periodo de valoración excesiva. El desplome en bolsa, sin embargo, podría ser una oportunidad para aquellos que apuestan por la solidez del gigante del plástico. Y, por el momento, el mercado parece poco dispuesto a concederle un respiro.”n