Altria: ¿el movimiento silencioso hacia el cannabis?
Mientras la industria del cannabis se debate en pérdidas y volatilidad, existe una jugada lateral que podría interesar a los inversores con apetito por esta apuesta. No se trata de una empresa de marihuana, sino de un gigante del tabaco que, a pesar de los desafíos, sigue generando beneficios y repartiendo dividendos generosos. Y lo más intrigante: tiene una participación significativa en el negocio del cannabis recreativo.
Un rey del dividendo en tiempos de declive
Altria Group (MO), el titán del tabaco, se mantiene como un motor de rentabilidad a pesar de la caída secular en el consumo de cigarrillos a nivel mundial. La empresa genera ingresos anuales superiores a los 20.000 millones de dólares gracias a la resistencia de sus productos y a sus márgenes de beneficio, que se disparan por la eficiencia en la producción y la capacidad de fijar precios competitivos. Pero lo que realmente destaca es su política de dividendos: Altria es un Dividend King, un título reservado para aquellas empresas que han aumentado su dividendo anual durante al menos 50 años consecutivos, y en su caso, la racha alcanza los 56 años. Una fidelidad a sus accionistas pocas veces vista.
Sin embargo, la cifra de ingresos netos de impuestos no es inmune a la erosión. Desde 2022, este indicador ha disminuido cada año, aunque no de forma alarmante. Esto ha impulsado a Altria a buscar alternativas a la dependencia de las ventas de cigarrillos tradicionales.

La estrategia ‘moving beyond smoking’ y sus desafíos
En la primera década de los 2000, Altria puso en marcha la estrategia ‘Moving Beyond Smoking’, con el objetivo de diversificar sus ingresos hacia productos de nicotina alternativos: productos orales, vapeadores y sistemas de tabaco calentado. El plan inicial era ambicioso: casi duplicar los ingresos de estos productos para alcanzar los 5.000 millones de dólares anuales antes de 2028. Pero la realidad es más compleja. Las restricciones regulatorias y la feroz competencia han dificultado el logro de estos objetivos, y las ventas de cigarrillos tradicionales siguen representando casi el 87% de sus ingresos.

La apuesta por cronos: un movimiento controvertido
Pero aquí viene lo interesante. En 2019, Altria realizó una inversión considerable, equivalente a unos 1.800 millones de dólares, en Cronos Group, una empresa canadiense de cannabis. Esta jugada le otorgó a Altria una participación aproximada del 41% en la compañía. Una inversión que, a día de hoy, no ha resultado precisamente rentable, con una valoración de mercado de apenas 429 millones de dólares. La apuesta ha sido objeto de críticas por parte de algunos accionistas, pero la visión de Altria es clara: la legalización del cannabis, tanto a nivel recreativo como medicinal, es una tendencia imparable.
Mientras Philip Morris International, otro gigante del tabaco, ha logrado una contribución del 41% a sus ingresos proveniente de productos de nueva generación, Altria mantiene una posición única: es el único gran productor de tabaco con una inversión directa en el mercado del cannabis. Y cuando las barreras regulatorias en Estados Unidos se desvanezcan, Altria estará posicionada para capitalizar esta oportunidad.
En definitiva, Altria ofrece a los inversores una rentabilidad sólida con un dividendo superior al 6%, un refugio en un mercado volátil y una jugada indirecta en el sector del cannabis, que podría resultar muy beneficiosa a largo plazo. Un movimiento silencioso, pero estratégico, en un panorama empresarial en constante evolución.