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Alibaba temblores: ai, chips y beneficios en zona roja

El gigante tecnológico chino Alibaba (BABA) ha experimentado una caída de casi el 13% en marzo, un desplome que refleja la creciente incertidumbre sobre su futuro en el mercado estadounidense. No solo las tensiones geopolíticas, sino también un desempeño financiero decepcionante han golpeado duramente al valor, dejando a los inversores con más preguntas que respuestas.

La sombra de las restricciones a la ia sobre pekín

La primera señal de alarma llegó a principios de mes, cuando Bloomberg reveló que la administración Biden está considerando imponer límites a la exportación de chips aceleradores de inteligencia artificial de última generación, como los H200 de Nvidia y los MI325 de AMD, a China. La propuesta, que limitaría la exportación a 75.000 unidades por compañía, impactaría directamente a Alibaba, que ha invertido fuertemente en el desarrollo de sus propios modelos de IA, los Qwen. La empresa, a pesar de sus ambiciones, no parece dispuesta a ceder en este frente tecnológico.

Pero hay un detalle crucial: la volatilidad de la política comercial estadounidense es bien conocida. Las fluctuaciones en las declaraciones de la Casa Blanca han sido frecuentes, por lo que basar una decisión de inversión en estas especulaciones resulta, cuanto menos, arriesgado. La verdadera prueba para Alibaba reside en su capacidad para navegar las complejidades de su mercado interno.

Resultados trimestrales por debajo de lo esperado

Resultados trimestrales por debajo de lo esperado

La segunda bofetada llegó con la publicación de los resultados del tercer trimestre fiscal de 2026. Aunque los ingresos alcanzaron los 285 mil millones de yuanes (unos 41.400 millones de dólares), un modesto aumento del 2% interanual, el beneficio neto GAAP se desplomó un 67%, situándose en 16.700 millones de yuanes (unos 2.400 millones de dólares), una cifra considerablemente inferior a las expectativas del mercado. Los analistas esperaban un beneficio por ADS de 10,94 yuanes, pero la realidad fue de solo 7,09 yuanes; una diferencia abismal.

La explicación, según las fuentes de la empresa, reside en la agresiva estrategia de expansión en el sector del “quick commerce”, un mercado altamente competitivo en China. La inversión masiva en infraestructura de IA, combinada con otros gastos operativos, ha erosionado los márgenes de beneficio y ha dejado en evidencia la presión sobre la rentabilidad.

El margen bruto, situado en el 40,43%, ofrece cierto respiro, pero no es suficiente para compensar los desafíos actuales. Si bien el dividendo anual del 0,86% puede ser atractivo para algunos inversores, el panorama general es complejo y exige una evaluación cuidadosa.

La cifra habla por sí sola: Alibaba ha demostrado una capacidad impresionante para crecer en el comercio electrónico, pero su diversificación en nuevas áreas y su apuesta por la IA están generando tensiones en su balance. La pregunta es si la empresa podrá demostrar su capacidad para recuperar la rentabilidad y consolidar su posición en un mercado cada vez más exigente.

En definitiva, la incertidumbre persiste. Para aquellos que confían en el potencial a largo plazo de Alibaba y en su capacidad para dominar el comercio electrónico y la inteligencia artificial, la acción puede representar una oportunidad. Pero para los más cautelosos, existen otras opciones tecnológicas que ofrecen un perfil de riesgo más favorable.