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Tecnología en la cuerda floja: ¿oportunidad o recrudecimiento de la crisis de las ia?

La euforia en torno a las empresas de tecnología, especialmente las de inteligencia artificial (IA), se ha evaporado. Tras un auge meteórico, muchos inversores se enfrentan a la incertidumbre sobre si el potencial de estas compañías se justifica realmente. ¿Hay un futuro para estas empresas o estamos ante una corrección de ciclo?

Oracle: infraestructuras sólidas y un descuento atractivo

Oracle (ORCL) ha ganado protagonismo como proveedor clave de infraestructura para IA, ofreciendo alternativas más eficientes y económicas que sus competidores. El acuerdo de 300.000 millones de dólares con OpenAI, anunciado el pasado otoño, impulsó el valor de la empresa. Sin embargo, las dudas sobre la capacidad de OpenAI para cumplir con los términos del acuerdo y la considerable deuda contraída para modernizar la infraestructura han generado preocupación.

La empresa acumula ahora 108.000 millones de dólares en deuda, superando ampliamente sus 30.000 millones de dólares en valor contable. No obstante, el elevado backlog de pedidos, que asciende a 523.000 millones de dólares, demuestra la fuerte demanda de sus servicios, lo que le permite invertir en infraestructura y seguir obteniendo beneficios incluso si el acuerdo con OpenAI se ve comprometido.

El desplome del 60% en el precio de sus acciones desde su máximo anual ha reducido su ratio precio/beneficio (P/E) a 28, ligeramente inferior al promedio del S&P 500. Con un ratio precio/ventas (P/S) de 15, cercano a los mínimos históricos, la acción de Oracle ofrece un potencial de revalorización significativo.

Figma: el diseño colaborativo resurge de las cenizas

Figma: el diseño colaborativo resurge de las cenizas

Figma (FIG), plataforma de diseño colaborativo para interfaces de usuario, despegó tras su exitosa Oferta Pública Inicial (OPI) en julio de 2025. Pero la euforia se disipó rápidamente ante los problemas de rentabilidad. A pesar de una caída del 80% desde su máximo post-OPI, la empresa está mostrando señales de recuperación.

Sus ingresos del 2025 sumaron 1.060 millones de dólares, un 41% más que en el año anterior. Si bien las pérdidas alcanzaron los 1.250 millones de dólares, superando los 732 millones del año anterior, la retención de clientes (net dollar retention) aumentó al 136%, indicando una mayor adopción de su producto, incluso en el entorno de la IA.

Con un ratio P/S de 15, el mismo nivel que otras empresas de crecimiento prometedoras, Figma representa una oportunidad de inversión atractiva. En este momento, se pueden adquirir 35 acciones con 1.050 dólares, una apuesta que podría generar importantes ganancias a largo plazo.

Zscaler: la ciberseguridad se reinventa con la ia

Zscaler: la ciberseguridad se reinventa con la ia

Zscaler (ZS), empresa de ciberseguridad basada en la nube, ha ganado notoriedad por su plataforma nativa en la nube y su enfoque en la seguridad de cero confianza. Su plataforma unificada protege usuarios, dispositivos y cargas de trabajo. La empresa ha ampliado su ventaja competitiva aprovechando la IA y apostando por la criptografía resistente a los ataques cuánticos.

A pesar de sus avances, Zscaler no ha escapado a la preocupación generalizada por el impacto de la IA en el sector. La intensa competencia en el mercado de la ciberseguridad ha contribuido a una caída del 55% desde noviembre. Pero la compañía se acerca a la rentabilidad, con una pérdida neta de 12 millones de dólares en el primer trimestre del ejercicio fiscal 2026.

El ratio P/S actual de 8 es el más bajo en la historia de la empresa. Por lo tanto, con 906 dólares se pueden comprar seis acciones. La apuesta por la IA y la búsqueda de la rentabilidad posicionan a Zscaler para un crecimiento sostenido, una oportunidad que los inversores no pueden ignorar.

La tecnología avanza a pasos agigantados, y el sector tecnológico, aunque enfrenta desafíos, sigue generando oportunidades para quienes sepan identificar las empresas con potencial real. El futuro de la inversión en tecnología no es una certeza, pero las oportunidades están ahí para quienes estén dispuestos a buscarlas.

El mercado, como siempre, exige cautela y una visión a largo plazo. La verdadera prueba estará en la capacidad de estas compañías para adaptarse a un entorno en constante cambio y demostrar su valor a largo plazo.

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