Exxonmobil: ¿el oro negro desafía al s&p 500?

En un giro inesperado, ExxonMobil, la gigante petrolera que rara vez se asocia con un crecimiento explosivo, ha superado al S&P 500 en los últimos doce meses. Un repunte de más del 60% ha dejado a muchos inversores boquiabiertos, y la pregunta que resuena ahora es: ¿podría esta tendencia alcista continuar?

El contexto geopolítico impulsa la demanda

La escalada del conflicto en Oriente Medio, un factor omnipresente en los mercados energéticos, ha sido el catalizador principal de este auge. La incertidumbre geopolítica ha disparado los precios del petróleo, beneficiando directamente a ExxonMobil y, por extensión, a sus accionistas. Pero, ¿es esto sostenible?

ExxonMobil opera en más de 56 países, una red global que abarca desde la exploración y producción hasta el refinado y la fabricación de plásticos. La compañía extrae la mayor parte de su petróleo en Estados Unidos, con campos clave en la Cuenca del Permian, y está expandiendo agresivamente sus operaciones en el Golfo de México. Su presencia en Guyana, uno de los puntos calientes petroleros del mundo, y en Canadá, con sus polémicas arenas bituminosas, también son significativas.

Un detalle que preocupa: Aproximadamente una quinta parte de la producción de petróleo y gas de ExxonMobil proviene de Oriente Medio, lo que la hace más vulnerable a las tensiones regionales que otros gigantes como Chevron. Este es un riesgo que los inversores deben tener en cuenta.

¿Qué impulsa el crecimiento futuro?

¿Qué impulsa el crecimiento futuro?

Las expectativas de crecimiento para ExxonMobil son robustas. Se proyecta que sus ganancias por acción (EPS) crecerán a un ritmo del 6% anualizado entre 2021 y 2025, y se espera que esta tasa se acelere hasta un 14% anualizado entre 2025 y 2028. ¿Qué está detrás de esta optimismo?

La compañía tiene dos motores principales de crecimiento. Primero, planea aumentar la producción en la Cuenca del Permian hasta alcanzar los 2.5 millones de barriles por día para 2030, un salto significativo desde los 1.6 millones de barriles diarios de 2025. Segundo, espera duplicar la producción diaria en Guyana, desde 700,000 barriles en 2025 hasta 1.3 millones en 2027. Pero la visión de ExxonMobil no se limita al petróleo. Está invirtiendo silenciosamente en gas natural licuado (GNL), productos químicos y negocios de bajas emisiones de carbono, buscando diversificar sus ingresos y reducir su dependencia del crudo a largo plazo.

Valoración razonable y un dividendo atractivo

Valoración razonable y un dividendo atractivo

Con un precio actual de $165 por acción, ExxonMobil cotiza a un múltiplo de ganancias de 20, una valoración que parece razonable considerando sus perspectivas de crecimiento. Además, ofrece un rendimiento por dividendo del 2.6%, y ha aumentado su pago anual durante 43 años consecutivos, una muestra de su compromiso con los accionistas. Si los precios del petróleo se mantienen elevados y la compañía cumple con las estimaciones de los analistas, su precio podría ascender otro 10% en los próximos doce meses.

La lección aquí es clara: aunque ExxonMobil sea una empresa tradicional, está adaptándose a un mundo en constante cambio. La combinación de un contexto geopolítico favorable, una estrategia de crecimiento agresiva y un compromiso con el retorno de capital a los accionistas la posicionan como una opción atractiva para los inversores que buscan exposición al mercado energético. Ahora, la clave estará en si la geopolítica se mantiene tan favorable para sostener esta tendencia.