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Zscaler: el castillo de naipes de morgan stanley se derrumba

La euforia que rodeaba a Zscaler, Inc. (NASDAQ:ZS) se ha visto sacudida por un cambio de postura de Morgan Stanley. El analista Meta Marshall ha bajado la calificación de ‘Overweight’ a ‘Equalweight’ y ha recortado drásticamente su objetivo de precio, de 200 a 155 dólares. Una señal de alarma que sugiere que la narrativa de crecimiento explosivo de la compañía podría estar lejos de materializarse.

La expansión de la plataforma, un espejismo

Lo que inicialmente parecía una apuesta arriesgada, la integración de Red Canary, se revela ahora como un proyecto en construcción, sin la aceleración esperada. Morgan Stanley subraya que la integración en la ‘Zero Trust Exchange’ de Zscaler sigue siendo un proceso complejo y, hasta el momento, ha generado un impacto limitado en el mercado. La compañía, que aspiraba a convertirse en un tercer gigante en el sector de ciberseguridad, junto a Palo Alto Networks y CrowdStrike, se enfrenta ahora a la dura realidad de una competencia cada vez más feroz.

La estrategia de Zscaler se basaba en tres pilares: la expansión a través de la adquisición de Red Canary, el desarrollo de capacidades de seguridad de datos y el crecimiento de Zscaler Digital Experience (ZDX). Solo este último ha demostrado un impulso real, alcanzando los 100 millones de dólares anuales en ingresos recurrentes y con un crecimiento de reservas del 80% interanual. Un logro, sí, pero insuficiente para compensar los problemas con Red Canary.

El principal desafío reside en el Secure Access Service Edge (SASE), el mercado en el que opera Zscaler. Un espacio prometedor, sin duda, pero saturado de competidores. La presión sobre los precios se intensifica, dificultando la captación de nuevos clientes. Ahora, Morgan Stanley prevé un crecimiento más moderado para los dos productos estrella de la compañía, ZIA y ZPA, limitándose a tasas de crecimiento de entre el 10% y el 15%.

Una apuesta revisada

Una apuesta revisada

En definitiva, Zscaler se enfrenta a un escenario mucho más desafiante de lo anticipado. La compañía, que inicialmente atrajo a los inversores con una promesa de hipercrecimiento, debe demostrar su capacidad para adaptarse a un entorno competitivo cada vez más agresivo. Mientras se reconoce el potencial de ZS como inversión, otros activos de inteligencia artificial, con menor riesgo y mayor capacidad de crecimiento, presentan perspectivas más atractivas. El mercado, aparentemente, ha perdido la fe en el castillo de naipes de Morgan Stanley.