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Xrp y bittensor: dos altcoins que desafían al status quo

La euforia del crypto se centra en dos apuestas disruptivas: XRP de Ripple y Bittensor, un proyecto que podría redefinir el futuro de la inteligencia artificial. Aunque a simple vista parecen polos opuestos, ambos ofrecen un potencial de crecimiento considerable, pero también conllevan riesgos significativos.

Xrp: la banca digital del siglo xxi

XRP, impulsado por Ripple, sigue siendo el contendiente más veterano. Su objetivo, como bien señala Garlinghouse, es convertirse en el nuevo SWIFT, facilitando pagos transfronterizos a un coste significativamente menor y con mayor eficiencia. Ripple ha invertido agresivamente –casi tres mil millones de dólares– en la construcción de esta infraestructura global. El mercado le asigna una capitalización de 83 mil millones de dólares, y aunque sufrió un revés en 2022 con la demanda de la SEC, la reciente declaración de apoyo del gobierno de EEUU, por medio de la aprobación de nuevas regulaciones que faciliten el uso de blockchain en pagos, podría ser un catalizador para su recuperación. Su valor actual se sitúa en 1,36 dólares, con un volumen diario de 3.2 mil millones, y un rango de 1,30 a 1,39 dólares.

Bittensor: el ai descentralizado que desafía a silicon valley

Bittensor: el ai descentralizado que desafía a silicon valley

Bittensor se posiciona como un proyecto mucho más ambicioso: un blockchain dedicado a la creación y el desarrollo de modelos de inteligencia artificial. En un ecosistema dominado por empresas como Nvidia y Google, Bittensor apuesta por un modelo descentralizado, permitiendo a usuarios de todo el mundo contribuir a la formación de modelos de lenguaje grandes (LLMs). La compañía ha visto un crecimiento espectacular, con una capitalización de mercado de 3.3 mil millones de dólares, pero también ha experimentado una caída importante desde su máximo histórico en 2024, situándose actualmente en torno a 0,62 dólares. El reciente interés de Jensen Huang, CEO de Nvidia, en la plataforma Templar subraya el potencial de esta tecnología. Sin embargo, la viabilidad de un AI descentralizado a gran escala sigue siendo una incógnita.

Un Riesgo a la Vista: La Lección del