Warsh al timón de la fed: ¿turbulencias en wall street?

La llegada de Kevin Warsh a la presidencia de la Reserva Federal (Fed) el 15 de mayo no solo marca el fin del mandato de Jerome Powell, sino que también augura un período de incertidumbre para los mercados financieros. La pregunta que se hacen los inversores es si el nuevo líder, con un historial de postura monetaria más restrictiva, podrá navegar las complejas aguas de una economía global convulsa.

Un legado complicado para warsh

Warsh hereda una situación delicada: un Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) profundamente dividido, una bolsa con valoraciones que muchos consideran infladas y, lo que es más preocupante, el impacto persistente de dos shocks inflacionarios que aún no se han disipado por completo. El presidente Trump, conocido por sus críticas a la política monetaria de Powell, espera con ansias recortes agresivos de tipos de interés, una demanda que Warsh deberá ponderar cuidadosamente.

Pero la realidad es que la inflación, lejos de ceder, se mantiene obstinada. Si bien Powell a menudo justificó la persistencia de los precios elevados citando los aranceles de Trump, la verdadera raíz del problema reside en la escalada del conflicto con Irán. El cierre del Estrecho de Ormuz tras el ataque estadounidense en febrero provocó una disrupción sin precedentes en el suministro energético, elevando la tasa de inflación anualizada del 2,4% en febrero al 3,8% en abril. La Fed, por tanto, se encuentra en una encrucijada: ¿priorizar el crecimiento económico o la estabilidad de precios?

El riesgo de subidas de tipos se acrecienta

El riesgo de subidas de tipos se acrecienta

Las expectativas del mercado, reflejadas en el FedWatch Tool de CME Group, apuntan cada vez más hacia un escenario de subidas de tipos de interés, en lugar de recortes. La probabilidad de un aumento en la tasa de fondos federales se eleva progresivamente a medida que se acercan las reuniones del FOMC: del 0,6% en junio de 2026, al 5,4% en julio, hasta alcanzar un 52,7% en enero de 2027 y un alarmante 70,2% en abril del año siguiente. La posibilidad de un incremento de 25 puntos básicos para abril de 2027 se sitúa en un 40%, con un 22% de probabilidad de un ajuste aún más agresivo de 50 puntos básicos.

Lo que nadie cuenta es que el historial de Warsh en el FOMC, entre 2006 y 2011, revela una inclinación clara hacia una política monetaria más restrictiva, incluso en momentos de crisis económica. Su enfoque en la estabilidad de precios, sumado a la persistente presión inflacionaria derivada del conflicto iraní, coloca a Wall Street en una trayectoria de colisión con subidas de tipos de interés a finales de 2026 o principios de 2027. La volatilidad, por tanto, no es una posibilidad, sino una probabilidad cada vez mayor.

La pregunta ahora no es si los tipos subirán, sino cuándo y cuánto. Y la respuesta, lamentablemente para los inversores, podría ser más dolorosa de lo que muchos están dispuestos a admitir.