Wall street ignora la tensión en oriente medio, ¿hasta cuándo?
A pesar de la escalada de tensiones en Oriente Medio, los mercados estadounidenses parecen decididos a mirar hacia adelante. Un comportamiento que, aunque puede resultar desconcertante, sugiere una cierta resiliencia y una apuesta por la recuperación, incluso en un contexto geopolítico turbulento.
La calma tensa tras el horizonte
El S&P 500 ha experimentado una caída del 4% desde el inicio del conflicto, situándose casi un 6% por debajo de su máximo histórico. Sin embargo, la reacción no ha sido de pánico generalizado. Según Ryan Detrick, estratega jefe de mercado de Carson Group, el mercado está enviando un mensaje claro: aún hay potencial de crecimiento. La reciente subida del 2.9% el martes pasado, tras las declaraciones del presidente Trump sobre una posible retirada de tropas, fue un indicio de esta actitud.
Ed Yardeni, de Yardeni Research, y Elias Griepentrog, concuerdan con esta visión, anticipando una posible reducción del riesgo de recesión del 35% al 20% una vez se tenga mayor claridad sobre la resolución del conflicto. Su objetivo de 7.700 para el S&P 500 a fin de año se mantiene firme, aferrándose a su escenario base de los “Roaring 2020s”. La apuesta es audaz, pero refleja una confianza subyacente en la capacidad del mercado para superar la adversidad.

Ubs: invertir a largo plazo, la clave
Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de inversiones para las Américas en UBS Global Wealth Management, subraya que la rápida recuperación tras noticias positivas demuestra la importancia de mantener una estrategia de inversión a largo plazo. “Continuamos creyendo que los mercados bursátiles globales terminarán el año en niveles superiores a los actuales”, afirma, instando a los inversores a no dejarse llevar por la volatilidad a corto plazo.
La cautela de los analistas: ¿stagflación a la vista?
Pero no todos comparten el optimismo generalizado. Algunos economistas advierten sobre el riesgo de stagflación, una situación caracterizada por una combinación de alta inflación y bajo crecimiento económico. A pesar de ello, los analistas parecen “volar a ciegas”, según Kevin Gordon, de Schwab Center for Financial Research, ya que las estimaciones de ganancias no se han visto afectadas de forma significativa. La cifra habla por sí sola: se espera que las ganancias del S&P 500 crezcan un 13.2% interanual, superando las expectativas del 12.8% del año pasado.
El resurgimiento tecnológico: ¿un nuevo impulso?
El sector tecnológico, que ha sufrido recientemente, podría ser clave para sostener la recuperación. Las acciones de gigantes como Tesla, Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft, Apple y Nvidia se encuentran actualmente por debajo de sus valores iniciales del año. Eric Jackson, fundador de EMJ Capital, espera un repunte en el segundo y tercer trimestre. El mercado necesita que los pesos pesados del sector recupere su fuerza, pero la subida de los tipos de interés y la amenaza de la disrupción por la inteligencia artificial siguen siendo obstáculos importantes.
Defensiva ante la incertidumbre
Ante este panorama, Goldman Sachs recomienda una estrategia más defensiva, apostando por sectores financieros, pesados en activos con menor riesgo de obsolescencia tecnológica y ligados a materias primas y la defensa. “Nuestras preferencias se centran en los servicios financieros, los sectores basados en activos tangibles y aquellos relacionados con materias primas y defensa”, explican en un informe reciente, señalando a los bancos, las aseguradoras, la energía y la industria aeroespacial como apuestas clave. Por el contrario, evitan el sector automotriz, los REITs y las empresas de alimentos y bebidas, más sensibles a los altos tipos de interés y al aumento del coste del petróleo.
La volatilidad es, sin duda, incómoda. Pero, mirándolo desde seis o doce meses, es posible que este mercado alcista continúe su marcha ascendente. La clave está en la capacidad de Wall Street para navegar por las aguas turbulentas del conflicto en Oriente Medio y la incertidumbre económica global.