Trump y bitcoin: ¿una inversión arriesgada en plena reelección?
La promesa de un Bitcoin legitimado y estabilizado con la llegada de Donald Trump a la presidencia, que parecía palpitar en el aire hace unos años, se desvanece ante un panorama cada vez más turbio. Lo que comenzó como una posible consolidación del criptoecosistema en suelo estadounidense se ha transformado en una zona gris, marcada por intereses personales y acusaciones de favoritismo que, según expertos, aconsejan evitar la criptomoneda estrella durante la actual gestión.

La sombra del conflicto de intereses sobre las criptomonedas
La participación de la familia Trump en el ámbito cripto, particularmente a través de la empresa World Liberty Financial, ha levantado ampollas. Rana Foroohar, columnista del Financial Times, advierte sobre la posibilidad de que estos intereses personales “infecten la economía más amplia”. Un riesgo palpable que ha sido secundado por Dean Lyulkin, co-CEO de Cardiff, quien señala que “la familia se ha convertido en sinónimo de criptomonedas y, lamentablemente, de cierto grado de clientelismo”. El reciente indulto presidencial a Changpeng Zhao, fundador de Binance, una empresa con vínculos comerciales con World Liberty Financial, ha exacerbado aún más estas sospechas.
Lyulkin, con contundencia, sugiere limitar la exposición a Bitcoin mientras Trump permanezca en el poder. La razón: la vulnerabilidad del mercado a la manipulación, especialmente por actores externos como China y Rusia. “Su afinidad con el cripto y sus tratos comerciales lo convierten en un blanco fácil para malas intenciones. Con la capacidad de mover estos mercados debido a su relativa fragilidad, representan un peligro real”, declara.
Pero el riesgo no se limita a la influencia geopolítica. Jay Zigmont, CFP y fundador de Childfree Trust, refuerza la idea de prudencia, aconsejando “mantener las criptomonedas como un porcentaje pequeño del portafolio, no más del 10%”. Zigmont destaca la falta de historia y regulación robusta que caracterizan a los criptoactivos, en contraste con la solidez de los mercados tradicionales de acciones y bonos.
Bitcoin versus oro: una analogía desacreditada
La idea de Bitcoin como un “oro digital”, un refugio seguro ante la inflación o el caos económico, ha perdido fuelle. Lyulkin desestima esta comparación, señalando que, mientras que el oro ha experimentado una revalorización superior al 60% este año, Bitcoin se mantiene prácticamente estancado.