Trump busca $80-100 mil millones para la guerra en irán: boeing, lockheed y general dynamics se benefician

Tras seis semanas de conflicto activo en Irán y el Golfo Pérsico, la tregua de dos semanas acordada por el presidente Donald Trump ha encontrado un nuevo, indefinido, respiro. La administración Trump, sin embargo, se niega a revelar el coste total de la operación militar, una cifra que, según fuentes, podría superar los $80 mil millones, y que se espera que se amplíe a $100 mil millones con la aprobación del Congreso.

Un presupuesto defensivo sin precedentes

El gobierno federal ha autorizado un presupuesto de defensa de $890 mil millones para el ejercicio fiscal 2026, una cifra considerablemente inferior a la que se busca para el 2027: un asombroso $1.5 billones. Este incremento, lejos de cubrir los costes directos de la guerra en Irán, abarca una amplia gama de inversiones estratégicas a largo plazo.

Pero, ¿dónde se desparraman los fondos adicionales? Según revelan fuentes internas, la mayor parte de la inversión se destinará a fortalecer las cadenas de suministro, apoyar a miles de pequeñas y medianas empresas a través de la adquisición de nuevo hardware militar y la reposición de existencias. Un 52% del presupuesto se dedicará a la compra de municiones, aviones, tanques y buques de guerra.

Beneficiarios obvios: boeing, lockheed y general dynamics

Beneficiarios obvios: boeing, lockheed y general dynamics

En este contexto, tres gigantes de la defensa – Boeing (BA), Lockheed Martin (LMT) y General Dynamics (GD) – se perfilan como los principales beneficiarios. La expansión de la producción de los aviones de reabastecimiento en vuelo KC-46A Pegasus, por ejemplo, promete inyectar cientos de millones, si no miles de millones, de dólares en las cuentas de Boeing. La necesidad de mantener a los aviones de combate y bombarderos en el aire durante períodos prolongados ha puesto de manifiesto la urgencia de modernizar la flota de tanqueros.

Lockheed Martin, por su parte, se beneficiará de la duplicación prevista de la producción de los cazas F-35 Lightning II, un proyecto que ya ha comprometido $446.6 mil millones en investigación y desarrollo. Con un programa que se acerca a su finalización, la empresa de Maryland se prepara para recibir una inyección de $15.4 mil millones adicionales.

General Dynamics, por su lado, se centrará en el sector naval, con $65.8 mil millones destinados a la construcción de 18 nuevos buques de guerra y 16 buques de apoyo. La división NASSCO de la empresa, especializada en la construcción de buques de apoyo como remolcadores y buques de reabastecimiento, se perfila como la principal beneficiaria, aunque la competencia con Huntington Ingalls Industries podría mantener los precios bajo control.

En definitiva, la guerra en Irán no solo intensifica los costes militares, sino que también impulsa la economía de las empresas de defensa, generando un ciclo de inversiones que podría tener consecuencias a largo plazo para la industria y el presupuesto nacional. La apuesta de Trump por una política exterior agresiva se traduce, en última instancia, en un negocio lucrativo para algunos.