Tesla en crisis: las venta se estancan y el robotaxi se aleja

La paciencia de los inversores se agota. Tesla, lejos de consolidarse como líder indiscutible del mercado eléctrico, se tambalea con entregas de primer trimestre por debajo de las expectativas y una competencia cada vez más feroz. La promesa de un futuro autónomo parece alejarse, mientras la compañía lucha contra las sombras de Elon Musk.

El desacelerón inesperado

Con solo un incremento del 6% en las entregas, Tesla confirma lo que muchos temían: la demanda se ha estancado. El fin de los créditos fiscales federales, sumado a la creciente presión competitiva de fabricantes tradicionales y emergentes, ha condenado a la empresa a un año particularmente complicado. En 2025, la marca ya perdió su corona como la automovilística eléctrica más vendida, con una caída en ventas, ingresos y beneficios que reflejan las turbulencias políticas y las tensiones comerciales.

La acción, que había alcanzado máximos históricos, ahora se desploma un 29%, un claro reflejo de la incertidumbre que rodea al gigante tecnológico.

Un salto a la autónoma… o un desvío estratégico

Un salto a la autónoma… o un desvío estratégico

Pero no todo está perdido. Analistas como Alexander Perry de Bank of America han levantado el vuelo, apostando por el futuro del robotaxi. Con una recomendación de compra y un precio objetivo de 460 dólares, Perry ve en la estrategia de Tesla un camino hacia la rentabilidad y una ventaja competitiva sostenible. Su argumento clave: la cámara-only, una apuesta por la eficiencia y la escalabilidad que le permitiría a Tesla dominar el mercado de ridesharing autónomo.

La ventaja de la visión

La ventaja de la visión

Si bien otros gigantes, como Waymo de Alphabet, ya ofrecen servicios comerciales de transporte autónomo en numerosas ciudades, Tesla defiende su enfoque. La utilización exclusiva de cámaras, una decisión impulsada por Musk – que recuerda la visión humana – evite el elevado coste de sensores láser y radar. Esta diferencia de costes, combinada con la capacidad de Tesla para aprovechar su flota de vehículos existentes, podría marcar una diferencia crucial.

Morgan Stanley, por su parte, anticipa que el despliegue de los robotaxis podría revitalizar el negocio de vehículos eléctricos, creando un efecto dominó que impulsaría las ventas de coches tradicionales. Analistas como Andrew Percoco estiman que Tesla podría capturar un 25% del mercado de viajes autónomos en EE.UU. para 2032, superando a Waymo.

Un coste de viaje significativamente inferior

Un coste de viaje significativamente inferior

El análisis de Percoco revela que Tesla podría reducir el coste por kilómetro recorrido a tan solo 0,81 dólares, superando con creces a la competencia, que podrían alcanzar los 1,71 y 1,43 dólares, respectivamente. Una diferencia que podría alterar radicalmente el panorama del transporte.

A pesar de las dudas sobre el ritmo de crecimiento del robotaxi, la estrategia de Tesla sigue siendo, en última instancia, una apuesta por la innovación y la eficiencia. La compañía se enfrenta a un desafío enorme, pero la ambición de Musk y la singularidad de su enfoque podrían ser la clave para superar las dificultades.