Tensiones geopolíticas y el temor al petróleo: los mercados en alerta
Los futuros de las acciones estadounidenses retrocedieron este lunes ante la incertidumbre, mientras los inversores buscaban un respiro tras una semana de pérdidas. La escalada de los precios del petróleo, exacerbada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, se mantiene como la principal preocupación.

El petróleo dispara la inquietud en wall street
Las caídas generales en los principales índices anticipan un inicio de semanaCauteloso. Los futuros del Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq 100 registraron descensos de alrededor del 0,2%. Este retroceso se suma a una tercera semana consecutiva de pérdidas para el S&P 500, que cerró el viernes en su nivel más bajo del año.
La reciente subida de los precios del petróleo, que ha superado los $100 por barril por primera vez desde 2022, se debe al conflicto en el Golfo Pérsico. Las tensiones se intensificaron tras los ataques estadounidenses a la isla de Kharg, principal centro de exportación iraní. Teóricamente, esto agrava las ya existentes preocupaciones sobre el suministro energético futuro, con Irán amenazando con represalias contra instalaciones energéticas estadounidenses en la región.
El crudo West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 2% a unos $100,90 por barril, mientras que el Brent subió aproximadamente un 2,7% hasta cerrar en $105,90. Los inversores también están atentos a eventos internos, como la conferencia anual GTC de Nvidia y la próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal, donde se espera que mantengan sin cambios las tasas de interés.
Lo que nadie cuenta es la fragilidad de esta situación. Cada movimiento, cada declaración, añade un nuevo nivel de complejidad a un escenario ya volátil. La respuesta de Irán será clave para determinar la dirección de los mercados en las próximas semanas.
La cifra habla por sí sola: el petróleo se acerca a los $100, un hito que no se veía en años. La incertidumbre, por lo tanto, no es solo económica, sino geopolítica. Y eso, a la larga, siempre se paga caro.