Tensión en oriente medio: ¿un respiro en los mercados o la calma antes de la tormenta?
Los mercados financieros dan
un suspiro, aunque precario, en medio de la escalada de tensión en Oriente Medio. La esperanza de un posible alto al fuego en Irán, impulsada por informes de negociaciones en curso, ha provocado una leve caída en los precios del petróleo y un repunte en las acciones, aunque la cautela sigue siendo la norma.El s&p 500 avanza, mientras el nasdaq lidera la subida
El índice S&P 500 ha experimentado un ligero incremento del 0,19%, mientras que el Dow Jones Industrial Average ha retrocedido ligeramente en un 0,04%. Sin embargo, el Nasdaq 100 ha sido el que ha mostrado más dinamismo, con una subida del 0,50%. Los futuros también reflejan esta tendencia, con el E-mini S&P 500 y el E-mini Nasdaq 100 mostrando ganancias.
La noticia que ha impulsado este comportamiento ha sido la información, proveniente de Axios, sobre conversaciones entre Estados Unidos, Irán y mediadores regionales para establecer una tregua de 45 días que, potencialmente, podría derivar en un acuerdo permanente. La declaración del presidente Trump, amenazando con una respuesta contundente si Irán no abre el Estrecho de Ormuz, contrasta con su reconocimiento de que existe una “buena posibilidad” de alcanzar un acuerdo, aunque advierte que, de no ser así, “hará estallar todo por ahí”.
Pero la esperanza se ve atenuada por la postura inflexible de Irán, que ha rechazado de forma tajante cualquier propuesta de alto al fuego, calificándola de inaceptable para “cualquier persona racional”. Este ultimátum, sumado a los continuos ataques entre Estados Unidos e Irán, mantiene al mercado en vilo y cuestiona la viabilidad de un acuerdo.

El mercado descuenta la guerra, pero no lo que le sigue
Más allá de la inmediatez del conflicto, los inversores parecen estar descontando el impacto a largo plazo. La fortaleza del mercado laboral estadounidense, evidenciada por un aumento de 178.000 empleos en marzo, superando las expectativas, ha proporcionado un soporte adicional a las acciones. La tasa de desempleo también ha caído inesperadamente al 4,3%, indicando una economía robusta.
El crudo, en caída libre, a pesar de los ataques. El precio del petróleo ha retrocedido más del 1%, a pesar de los ataques continuos entre Estados Unidos e Irán y las interrupciones en la producción de instalaciones petroleras en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, y las recientes noticias sobre la reconstrucción de búnkeres de misiles iraníes por parte del personal iraní.
La tensión geopolítica, combinada con el temor a una escalada del conflicto, ha generado incertidumbre en los mercados. Los futuros sobre el Tesoro estadounidense han bajado, reflejando una demanda reducida de activos refugio. La subida de las expectativas de inflación, que se ha situado en un máximo de dos semanas, también está presionando a la baja los precios de los bonos.
Chipmakers y cripto, los grandes protagonistas
En el ámbito empresarial, las empresas de semiconductores y las relacionadas con la inteligencia artificial han liderado las ganancias, impulsadas por la creciente demanda tecnológica. Seagate Technology Holdings Plc, Intel y Western Digital se encuentran entre las acciones con mayor repunte.
El sector de las criptomonedas también ha experimentado una subida, con Bitcoin liderando el avance. Riot Platforms, Marathon Digital Holdings y Coinbase Global han registrado importantes ganancias, reflejando el optimismo en torno a las divisas digitales.
En el lado negativo, LyondellBasell Industries, Dow Inc. y Westlake han sufrido retrocesos tras ser rebajadas por Bank of America. Las acciones de Carvana también han caído por la misma razón.
Con los mercados europeos y chinos cerrados por festivos, la atención se centra en la reunión de la Reserva Federal de finales de mes. La probabilidad de un aumento de las tasas de interés se mantiene en torno al 1%, mientras que se espera que el Banco Central Europeo considere un posible incremento en sus próximas reuniones.
La volatilidad seguirá siendo la tónica dominante en los mercados financieros. La resolución del conflicto en Oriente Medio, la evolución de la economía global y las decisiones de los bancos centrales marcarán el rumbo de las inversiones en las próximas semanas. La calma, si es que llega, será efímera.