Tech se lanza a la euforia tras el alto el fuego con irán
El mercado bursátil ha reaccionado con fuerza a las noticias del nuevo alto el fuego entre Estados Unidos y Irán, impulsando a los gigantes tecnológicos como nunca lo han hecho en meses.
Un respiro para las 'magnificent seven'
Las cotizaciones de Nvidia, Google, Amazon, Microsoft y Oracle han experimentado un salto notable en las primeras horas del mercado, reflejo de una renovada confianza entre los inversores. La cotización de Yahoo Finance Futures del Dow Jones Industrial Average ha subido más de mil puntos en premercado, una demostración palpable del impacto de esta inesperada tregua.
Durante meses, estos actores del sector tecnológico, conocidos colectivamente como las 'Magnificent Seven', habían estado perdiendo valor, alejándose de las apuestas de crecimiento a favor de inversiones en activos más seguros, ligados a la crisis energética y al sector de defensa. La especulación sobre la política monetaria del Fed, y la posibilidad de un endurecimiento de las tasas, había castigado duramente sus balances.

La caída de 1,1 billones, un recuerdo amargo
La caída acumulada en el valor de mercado de estos gigantes, superior a 1,1 billón de dólares desde el inicio de las operaciones de ‘Operación Furiosa’ en febrero, es un recordatorio brutal de la volatilidad experimentada. Ahora, se busca frenar la caída y encontrar nuevos puntos de apoyo, aprovechando el alivio que genera la pausa en el conflicto.

¿Un cambio de rumbo o un espejismo?
Según Mislav Matejka de JPMorgan, los inversores se encuentran “respirando un gran suspiro de alivio”, pero advierte que es vital observar los elementos que determinarán si esta cesación del fuego es sostenible. Jim Reid, de Deutsche Bank, señala que la situación es fluida y que la evolución del mercado dependerá en gran medida de la naturaleza de la de-escalada.
La rotación inicial de capital desde estos valores de crecimiento hacia activos de valor, ligados a la guerra en Oriente Medio y las empresas de defensa, había sido una reacción lógica ante el temor a un aumento persistente de los precios del petróleo y la incertidumbre sobre las tasas de interés. Pero ahora, con el riesgo de recesión en el horizonte, se busca recuperar el impulso de las empresas tecnológicas, aunque con cautela. La búsqueda de valor, en definitiva, se intensifica en un contexto de alta incertidumbre.
