Snapchat, del olvido a la recuperación: una apuesta inesperada
Después de años de sombras, Snapchat está cobrando impulso. La plataforma, relegada tras la pandemia, ha sorprendido a analistas y inversores con un crecimiento sostenido y una estrategia de monetización que podría redefinir su futuro.

Un giro inesperado: crecimiento y rentabilidad
Las cifras hablan por sí solas: un aumento del 11% en los ingresos anuales, impulsado por un EBITDA que ha mejorado un 36% y una reducción del 34% en las pérdidas netas. Esto, lejos de ser una casualidad, se debe a una reestructuración inteligente: la adopción masiva de su plataforma gratuita, combinada con el éxito del servicio premium Snapchat+ (con 24 millones de suscriptores) y la explotación del potencial de creadores de contenido independientes.
Durante quince años, la compañía parecía estar en un limbo. Pero ahora, con la reciente incursión del activista Irenic, que ha elevado su valor estimado a 35.000 millones de dólares –una cifra significativamente superior a su actual capitalización de mercado de 8.000 millones–, se vislumbra la posibilidad de desbloquear un verdadero potencial. Irenic considera que Snap ha encontrado finalmente un modelo de negocio viable y escalable.
Si bien el riesgo sigue siendo elevado, la recompensa podría ser enorme. Snap se ha mantenido relativamente ajeno a la euforia post-pandemia que ha impulsado a otras empresas tecnológicas. Su resistencia a la subida vertiginosa de las acciones, hasta ahora, podría ser una señal de que el mercado está subestimando su capacidad de crecimiento. La compañía, en definitiva, está empezando a demostrar que su éxito no es una cuestión de suerte, sino de una estrategia bien definida y ejecutada.