Rmds a los 73: ¿qué hacer con el dinero de la jubilación?
A partir de los 73 años, se exige retirar fondos de las cuentas de jubilación individuales (IRA) y 401(k). Esta obligación, lejos de ser sencilla, puede generar complicaciones fiscales y afectar a otros beneficios, como las primas de Medicare. ¿Qué opciones tiene uno ante esta situación?
Opciones para gestionar las distribuciones mínimas requeridas
La cifra habla por sí sola: millones de estadounidenses se enfrentan a esta decisión. No se trata solo de dinero; es la culminación de décadas de trabajo. Pero, ¿qué hacer con esos fondos una vez que se deben retirar?
Una opción es mantener los fondos para cubrir gastos adicionales relacionados con las RMD, como impuestos incrementados o primas de Medicare. El resto, como bien señala la ley, se puede destinar al disfrute personal: un viaje, un capricho, o simplemente aumentar un poco el presupuesto para el ocio.
Otra alternativa es reinvertir el importe de la RMD en una cuenta de inversión tributable. Incluso se puede recomprar lo que se vendió previamente de la cuenta de jubilación. La clave está en no detener el proceso de inversión, pese a la obligación de retirar fondos.
También existe la posibilidad de donar los fondos a organizaciones benéficas, ya sea directamente o a través de una distribución caritativa calificada (QCD). Este último método permite cumplir con la RMD sin impactar directamente en los ingresos, aunque no se puede deducir la donación en los impuestos. Es una forma de hacer el bien sin complicaciones fiscales.
La decisión final depende de cada persona y de su situación financiera particular. Pero lo cierto es que las opciones existen. La llave es entenderlas y elegir la que mejor se adapte a las necesidades individuales. Después de años de ahorro, el control vuelve a estar en manos del jubilado.