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Riesgo a la vista: las rmds acechan a los jubilados

La jubilación, ese momento anhelado, puede verse empañada por una pesadilla fiscal: las Retribuciones Mínimas Obligatorias (RMDs). Si tienes fondos en cuentas de jubilación tradicionales, como un IRA o un 401(k), a partir de los 73 o 75 años, dependiendo de tu año de nacimiento, deberás empezar a lidiar con ellas, y el costo de un error puede ser devastador.

El truco fiscal que se vuelve en tu contra

La existencia de las RMDs es una consecuencia directa de los beneficios fiscales que obtuviste al aportar dinero a tus cuentas de jubilación. El gobierno te permitió diferir impuestos, pero espera cobrar su parte eventualmente. Por eso, la Agencia Tributaria (IRS) exige que empieces a retirar fondos a una edad determinada. Pero aquí está el detalle: no basta con conocer la fecha límite.

La fecha límite anual para las RMDs es bastante sencilla de recordar: 31 de diciembre. Sin embargo, la primera RMD tiene sus propias peculiaridades. La IRS te permite posponerla hasta el 1 de abril del año siguiente al que corresponde tu cumpleaños.

Imagina que cumples 73 años en julio de 2026. Podrías aplazar tu primera RMD hasta el 1 de abril de 2027. Tu segunda RMD, entonces, sería el 31 de diciembre de 2027. La confusión surge cuando se aplaza la primera RMD; muchos asumen que ya han cumplido con su obligación anual al hacer el retiro en abril. ¡Error! Necesitarás realizar dos RMDs ese año: una en abril y otra en diciembre.

Olvidar una RMD puede acarrear una penalización del 25% sobre el importe que no retiraste. Para ponerlo en perspectiva, una RMD de $40,000 no retirada se traduce en una penalización de $10,000. Un golpe considerable, ¿no?

¿Cómo evitar la trampa? automatiza tus retiros

¿Cómo evitar la trampa? automatiza tus retiros

Podrías pensar que es fácil llevar la cuenta de tus RMDs, pero el olvido es un riesgo real. La solución más eficaz para evitar penalizaciones es configurar retiros automáticos. La mayoría de las instituciones financieras te permiten hacerlo, ya sea como un pago único, distribuciones trimestrales o pagos mensuales. Elige la opción que mejor se adapte a tus necesidades.

Si, a pesar de todo, te olvidas de una RMD, actúa rápidamente. La IRS te permitirá reducir la penalización al 10% si corriges el error en un plazo de dos años. Pero, incluso esa reducción puede suponer una suma considerable dependiendo del tamaño de tu RMD. La mejor estrategia, por supuesto, es evitar la penalización desde el principio. Las RMDs son una realidad ineludible para muchos jubilados; la clave está en gestionarlas con diligencia y anticipación, de lo contrario, la tranquilidad de la jubilación podría verse seriamente comprometida.