finanzas

Retirarse en nueva york: la realidad económica detrás del mito

A pesar de las promesas, cada vez más personas se niegan a abandonar Nueva York en su jubilación. Incluso, algunos se mudan allí en sus años dorados. Pero, ¿qué cuesta realmente disfrutar de una jubilación cómoda en el estado de Nueva York? La respuesta, como suele ocurrir, es más compleja de lo que aparenta.

Un coste elevado, pero no imposible

Un coste elevado, pero no imposible

Las estimaciones iniciales suelen ser engañosas, una suerte de generalización que no refleja la realidad individual. El coste de vida en Nueva York, especialmente en la ciudad, es significativamente superior al de zonas rurales como Hamilton County. Según datos del Bureau of Labor Statistics, GOBankingRates calcula que una pareja puede sobrevivir con algo menos de 64.000 dólares anuales, sin contar con la Seguridad Social. Tras incluir las cotizaciones habituales, esa cifra se reduce a poco más de 28.000 dólares anuales provenientes del ahorro de la jubilación.

Pero “sobrevivir” no es lo mismo que “disfrutar”. Los datos de World Population Review sugieren un mínimo de 85.000 dólares anuales, un 20% más que la cifra inicial de GOBankingRates, para asegurar una cierta flexibilidad financiera. Incluso con esa cantidad, WealthSpott recomienda un presupuesto de algo más de 97.000 dólares anuales para una jubilación tranquila en el estado de Nueva York. Un número que, a pesar de incluir la Seguridad Social, sigue siendo considerable.

La clave reside, en gran medida, en la inversión. Las bonos gubernamentales, la opción más segura, ofrecen rendimientos modestos, muy inferiores a los de las acciones con dividendos, que además, pueden generar crecimiento del capital. La mayoría de la gente apunta a los 1.46 millones de dólares como objetivo, una cantidad que, con una tasa de retiro del 4%, podría generar alrededor de 58.000 dólares anuales. Sumando la Seguridad Social, el total asciende a casi 83.000 dólares, una cifra que se acerca a los mínimos indicados anteriormente.

Pero la Seguridad Social no es una garantía. Las cotizaciones individuales varían, y el rendimiento de las inversiones es inherentemente incierto. Es posible que un solo cheque de la Seguridad Social, complementado con ingresos adicionales, proporcione un margen de maniobra considerable.

Lo que nadie cuenta, y lo que distrae de la realidad, es que el concepto de “comodidad” es subjetivo. Un individuo solo necesita una fracción de lo que requiere una familia numerosa. La cantidad de ahorro, y la estrategia de inversión, son determinantes. La cifra de 1.46 millones de dólares, por ejemplo, se basa en un escenario típico, pero la ejecución individual puede variar drásticamente.

En definitiva, la jubilación en Nueva York, fuera de la ciudad de Nueva York, es más factible de lo que muchos creen. No es una utopía, pero tampoco una imposibilidad. Es una decisión que exige planificación, disciplina y una comprensión realista de los costes.