Qualcomm: ¿un millón de dólares se convierte en diez? el desafío de la ia
Qualcomm, gigante de los chips móviles, no ha logrado superar al índice S&P 500 en la última década. Una inversión inicial de $1.000 se habría transformado en casi $3.200 con un fondo indexado simple, mientras que la misma suma en Qualcomm alcanzó los $2.500.
El crecimiento lento de un gigante
La compañía, que sustenta gran parte de su negocio en el saturado mercado de smartphones, enfrenta una competencia creciente de empresas como MediaTek y una transformación tecnológica que parece dejarla atrás. Su apuesta por los chips para centros de datos de Inteligencia Artificial (IA) ha resultado insuficiente para compensar la desaceleración en la venta de sus procesadores Snapdragon.
La cifra habla por sí sola: se proyecta que las entregas globales de smartphones caerán casi un 13% este año. Esta caída impactará directamente en los ingresos de Qualcomm, que prevé una posible pérdida de hasta $8.000 millones para el ejercicio fiscal de 2026 debido a que Apple planea sustituir sus modems 5G por soluciones propias.
Los analistas anticipan un crecimiento del 28% en las ganancias por acción (EPS) de Qualcomm entre 2025 y 2028, en gran parte debido a la comparación favorable con la caída del 44% del ejercicio anterior y a un plan de recompra de acciones de $20.000 millones. Sin embargo, para que una inversión de $1.000 se convierta en $10.000 para el final de la década, Qualcomm necesitaría mantener un crecimiento constante y superar los desafíos actuales.
Si Qualcomm cumpliera con las proyecciones de los analistas hasta 2028, lograra un crecimiento del EPS del 10% hasta 2030 y se negociara a una valoración de 15 veces las ganancias del año actual, su valor bursátil podría ascender un 46%, situándolo en torno a los $190 al final de la década. Un avance considerable, que podría superar el rendimiento medio anual del S&P 500, pero aún lejos del objetivo de multiplicar la inversión inicial por diez.
El panorama de la IA plantea un reto mayor. La demanda de memoria para smartphones se reduce, lo que amenaza la rentabilidad de los procesadores de Qualcomm. La compañía debe reinventarse para no quedar relegada a un segundo plano.
La evolución de Qualcomm dependerá de su capacidad para adaptarse a un mercado en constante cambio y superar la sombra de la dependencia del sector móvil.