Palantir se desinfla: ¿es sandisk la siguiente jugada?
El brillo exuberante de Palantir Technologies, la empresa que prometía revolucionar la gestión de datos con inteligencia artificial, se ha atenuado considerablemente. Tras un 2023 de euforia y un inicio de 2024 aún más vertiginoso, la acción ha experimentado una corrección de casi el 30%, dejando a muchos inversores preguntándose si la valoración era, como mínimo, excesiva.
El espejismo de los beneficios rápidos
Durante años, Palantir se ha erigido como el paradigma del boom de la IA, con subidas que desafiaban la lógica. En 2023, la acción se disparó un 167%, y en lo que va de 2024, un asombroso 340% antes del reciente retroceso. Este ascenso meteórico, impulsado por la creciente dependencia de la IA en la toma de decisiones empresariales y gubernamentales, elevó la cotización a máximos cercanos a los 200 dólares por acción. Sin embargo, la realidad ha golpeado: el ratio precio/beneficio (P/E) se había disparado hasta alcanzar niveles astronómicos, rozando los 607 en septiembre del año pasado.
La venta masiva no se debe a una caída en la demanda; de hecho, los ingresos de Palantir se aceleraron en el cuarto trimestre, creciendo un 70% interanual. Para el conjunto del año, el crecimiento fue del 56%, superando el 29% del año anterior. Y las previsiones para 2026 apuntan a un crecimiento aún más rápido, con un aumento previsto de más del 60% que situaría los ingresos entre 7.180 y 7.190 millones de dólares. Pero la valoración, desproporcionada con respecto a los beneficios reales, se ha convertido en un lastre.
La rotación de inversores, buscando refugio en activos más estables en un entorno económico incierto, y las ventas de acciones por parte de ejecutivos y directivos, han contribuido a esta corrección. Lo que nadie cuenta es que, incluso después de la caída, Palantir sigue siendo una apuesta arriesgada, con un P/E de 289, incluso bajando a 116 con la proyección a futuro.

Sandisk: la oportunidad que palantir dejó escapar
Mientras la burbuja de Palantir se pincha, la atención de los analistas se dirige hacia Sandisk (NASDAQ: SNDK), una empresa que ha experimentado un crecimiento igualmente explosivo, pero con una valoración significativamente más razonable. La empresa, líder en la fabricación de memorias flash y unidades de estado sólido, se ha beneficiado del auge de la IA, que ha disparado la demanda de almacenamiento de datos. La cifra habla por sí sola: la acción ha subido un impresionante 1.067% en los últimos 12 meses y un 141% en lo que va de año, alcanzando los 575 dólares por acción.
Un factor clave en este crecimiento ha sido el denominado “superciclo” del almacenamiento, impulsado por la necesidad de almacenar la enorme cantidad de datos generados por las aplicaciones de IA. Sin embargo, una reciente caída del 25% en las últimas dos semanas ha creado una oportunidad de compra para inversores con visión de futuro. Esta corrección, exacerbada por las incertidumbres económicas y geopolíticas, también ha sido provocada por la presentación de un nuevo algoritmo de Google, TurboQuant, que promete comprimir las necesidades de almacenamiento de memoria de la IA en un factor de seis. Aunque algunos inversores han visto esto como una amenaza para Sandisk, analistas de Morgan Stanley han minimizado su impacto, argumentando que la demanda de almacenamiento seguirá creciendo y que este algoritmo podría, de hecho, aliviar las restricciones de suministro.
Sandisk ha demostrado una capacidad excepcional para capitalizar este auge, con un crecimiento de ingresos que se espera continúe. De hecho, la empresa prevé un aumento del 53% en los ingresos para el próximo trimestre. Y a diferencia de Palantir, Sandisk presenta una valoración mucho más atractiva, con un ratio P/E futuro de tan solo 18. La reciente corrección ha hecho que la acción sea aún más atractiva para los inversores que buscan una exposición al sector de la IA sin asumir un riesgo excesivo.
En definitiva, mientras Palantir sufre las consecuencias de una valoración inflada, Sandisk emerge como una alternativa sólida y con un futuro prometedor en el mercado del almacenamiento de datos para la inteligencia artificial.