Oro se dispara tras el alto el fuego entre ee.uu. e irán: ¿un respiro temporal en el caos?

Las cotizaciones del oro han experimentado un alza significativa tras la firma de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, un pacto que busca poner fin a las tensiones que han sacudido los mercados globales. El metal precioso ha superado los 4.800 dólares la onza, consolidando un incremento del 1,2% desde la sesión anterior.

Trump suspende los bombardeos en el último segundo

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció a través de sus redes sociales que había acordado suspender los bombardeos contra Irán, apenas dos horas antes de que se cumpliera el plazo autoimpuesto para llevar a cabo una ‘aniquilación total’ de la ‘civilización entera’ del país. La reapertura del Estrecho de Hormuz, según Trump, es una condición esencial para este paréntesis, una concesión sorprendente tras meses de hostilidad.

Por su parte, Irán ha confirmado que el paso seguro a través del estrecho es ‘posible’ durante las dos semanas de la tregua. Esta coyuntura ha provocado un desplome en los precios del petróleo, que han caído por debajo de los 100 dólares el barril, y una caída en el valor del dólar estadounidense, factores que han impulsado el oro, un activo refugio tradicional.

Mercados en ebullición: el sector bursátil también gana terreno

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Los mercados de valores han reaccionado con optimismo, subiendo más de un 2%. Esta recuperación generalizada refleja la incertidumbre generada por la guerra en Oriente Medio, un factor que ha llevado a algunos inversores a buscar refugio en activos considerados seguros, como el oro, dejando atrás pérdidas en otras áreas de sus carteras. La reciente escalada bélica ha disparado los precios de la energía y ha incrementado las preocupaciones sobre la inflación, lo que podría retrasar las decisiones de los bancos centrales sobre la política monetaria, particularmente la posibilidad de subir los tipos de interés.

La tregua ha sido posible gracias a la mediación de Pakistán, donde Trump ha atribuido el éxito de las negociaciones a “conversaciones con el primer ministro Shehbaz Sharif y el almirante Asim Munir”. La propuesta de Irán, que incluye el retiro de tropas estadounidenses de la región, alivio de las sanciones y un protocolo para garantizar el paso controlado a través del Estrecho de Hormuz, ha sido descrita por Trump como “una base viable para negociar”.

Expertos divididos: ¿un alto el fuego superficial?

Analistas como Ahmad Assiri de Pepperstone Group advierten que el movimiento alcista del oro refleja una “recalibración del riesgo” más que un cambio fundamental en la situación. “La subida sugiere que los mercados están descontando una menor probabilidad de una disrupción prolongada, aunque manteniendo una significativa penalización respecto al escenario previo a la crisis con Irán”, señala Assiri. Zavier Wong, de eToro, también expresa cautela, argumentando que “TACO – Trading Against Corruption – se está convirtiendo en una estrategia de trading más que en una broma. Los inversores han visto suficientes giros de última hora para saber que un plazo de dos semanas no es garantía de estabilidad”.

Ante este escenario, los funcionarios de la Reserva Federal han expresado su preocupación por la inflación y el crecimiento económico, sugiriendo que las tasas de interés podrían mantenerse estables durante lo que queda del año, un factor desfavorable para el oro, que tradicionalmente no genera intereses. La caída del oro en casi un 10% desde el inicio de la guerra en febrero, seguida de una leve recuperación impulsada por la esperanza de un alto el fuego, pone de manifiesto la volatilidad del mercado y la influencia de los factores geopolíticos. La extensión de la tregua, negociada con la mediación de Pakistán, podría ser un respiro, pero la sombra de la incertidumbre sobre el futuro de la región sigue presente.