Oracle: la ia la está ahogando en deuda; el crédito se desploma

Las acciones de Oracle han caído más de un 25% en 2026, y el mercado está empezando a temer que sus ambiciosas inversiones en inteligencia artificial estén erosionando su balance y generando un riesgo crediticio considerable.

El crédito se vuelve un campo minado para oracle

El cambio en la percepción no se limita al precio de las acciones. El spread de crédito de Oracle, medido a través de los swaps de crédito (CDS), ha alcanzado niveles récord, situándose en torno a los 198 puntos básicos. Esto significa que los inversores en bonos exigen una prima mucho mayor por mantener la deuda de la compañía, una señal inequívoca de preocupación.

Con aproximadamente 120.000 millones de dólares en bonos de Oracle incluidos en el índice de bonos corporativos de alta calidad de Bloomberg, Wall Street está cada vez más nerviosa ante el elevado nivel de endeudamiento de la empresa. La situación es compleja, porque a pesar de estas tensiones, la narrativa de crecimiento de Oracle aún no se ha desvanecido por completo.

Un backlog gigantesco, pero ¿suficiente para compensar?

Un backlog gigantesco, pero ¿suficiente para compensar?

La compañía cerró el tercer trimestre del ejercicio fiscal 2026 (terminado el 28 de febrero) con un backlog de obligaciones contractuales de largo plazo (RPO) de alrededor de 553.000 millones de dólares, un aumento del 325% interanual. Este volumen masivo de pedidos representa una visibilidad de ingresos a varios años, una baza importante para la empresa. Pero, ¿será suficiente para justificar la deuda acumulada?

Cloud en auge, pero con un precio elevado

Cloud en auge, pero con un precio elevado

La facturación de la infraestructura en la nube de Oracle (OCI) se disparó un 84% interanual en el tercer trimestre, mientras que los ingresos totales en la nube subieron un 44%. Incluso el negocio de bases de datos multicloud creció un 531% en el mismo periodo, impulsado por la creciente adopción de las bases de datos Oracle en plataformas como Azure de Microsoft, AWS de Amazon y Google Cloud de Alphabet. La estrategia multicloud, al permitir a los clientes ejecutar bases de datos Oracle en varios proveedores sin complicaciones de migración o transferencia de datos, está acelerando la adopción de la tecnología.

La ia se vuelve rentable, pero la deuda sigue creciendo

La ia se vuelve rentable, pero la deuda sigue creciendo

Los márgenes de beneficio bruto de la división de infraestructura de IA de Oracle ya superan los 30%, y el negocio de bases de datos multicloud continúa generando márgenes entre el 60% y el 80%. Si la ejecución del plan se mantiene, estas inversiones en IA podrían traducirse en una generación de flujos de caja sustanciales a largo plazo. Sin embargo, la realidad es que la deuda no se detiene.

Una inyección de capital masiva y sus consecuencias

La deuda no circulante de Oracle ha aumentado hasta los aproximadamente 124.700 millones de dólares a finales del tercer trimestre, un salto significativo respecto a los 85.000 millones de dólares del año anterior. La deuda neta supera los 95.000 millones de dólares, frente a un flujo de caja operativo de unos 17.300 millones de dólares en los primeros nueve meses del ejercicio 2026. Existe una brecha considerable entre la generación de efectivo y las necesidades de financiación. Para abordar esta situación, Oracle planea recaudar entre 45.000 y 50.000 millones de dólares en 2026 a través de una combinación de capital propio y deuda.

El capex se dispara y el flujo de caja se hunde

El aumento de los gastos en capital (capex) ha empujado el flujo de caja libre de Oracle a -24.700 millones de dólares a finales del tercer trimestre. En definitiva, la capacidad de Oracle para convertir su enorme backlog en ingresos estables y un flujo de caja positivo determinará la trayectoria futura de su precio de las acciones. Retrasos en el despliegue de centros de datos, ramp-ups de clientes más lentos o presiones sobre los precios podrían ampliar la brecha entre el gasto y los retornos. Oracle es, por lo tanto, una apuesta de alto riesgo y alta recompensa. Si se ejecuta bien, la ganancia podría ser considerable. Pero hasta que el flujo de caja alcance a cubrir el gasto, los inversores deben esperar que el riesgo crediticio siga siendo un factor central.