Oracle desata cortes de personal y nomina a nuevo cfo en un movimiento estratégico

Oracle ha anunciado hoy una reestructuración drástica que implica la eliminación de miles de puestos de trabajo, coincidiendo con la designación de Hilary Maxson como nueva directora financiera. La compañía, en plena transición hacia la inteligencia artificial, busca optimizar costes tras una inversión considerable en centros de datos.

Maxson, experta de schneider electric, llega para revitalizar las finanzas

La llegada de Maxson, procedente de Schneider Electric, se produce en un momento delicado para el gigante tecnológico. La directiva de Oracle, bajo la presión de los inversores por la volatilidad de sus acciones y el despliegue de su ambicioso plan de inversiones en IA, ha optado por un enfoque contundente: reducir costes a toda costa. La designación de Maxson, con una base salarial de 950.000 dólares anuales y un potencial bonus de 2,5 millones, representa un esfuerzo visible por reequilibrar las finanzas.

Según fuentes internas, los recortes afectarán a varios departamentos, aunque el número exacto de empleados despedidos aún no ha sido precisado. Se estima que la empresa prevé incurrir en gastos de reestructuración de hasta 2.100 millones de dólares en el próximo año fiscal, principalmente en concepto de indemnizaciones y costes asociados. Esta cifra, considerable, refleja la magnitud del cambio que se está implementando.

El plan de ia y sus consecuencias financieras

El plan de ia y sus consecuencias financieras

Oracle ha acelerado su inversión en infraestructura de IA, destinando más del doble del gasto del año anterior, con un total de 50.000 millones de dólares para el ejercicio fiscal que finaliza en mayo. Esta apuesta por la inteligencia artificial, aunque estratégica, ha generado preocupación en los mercados, donde las acciones de la compañía han experimentado una fuerte caída en los últimos meses, a pesar de un crecimiento del 14% en el último año.

La salida de la posición previamente ocupada por Safra Catz, tras su ascenso a co-CEO, subraya la necesidad de una gestión financiera más rigurosa. Maxson, con su experiencia en una empresa industrial de gran envergadura, se enfrenta al desafío de traducir la inversión en IA en valor real para los accionistas, un equilibrio difícil de lograr en un entorno tan competitivo y volátil.

“Estoy entusiasmada por unirme en este momento crucial,” declaró Maxson en un comunicado. “Mi objetivo es colaborar con el liderazgo para invertir con disciplina y traducir este impulso en valor duradero para los clientes y los accionistas.” Una declaración que, a juzgar por la situación actual, podría resultar un ejercicio de valentía.