Occidental petroleum: ¿apuesta segura o bomba de arena en tiempos de tensión?
Jim Cramer ha vuelto a poner Occidental Petroleum (NYSE:OXY) bajo la lupa, revelando una desconexión sorprendente entre el auge del petróleo y el rendimiento de las petroleras en el S&P 500. ¿Es OXY una oportunidad de oro para los inversores, o una trampa disfrazada que podría desinflarse con la llegada de la paz en Oriente Medio?

El petróleo se dispara, pero las petroleras no lo celebran
Mientras el crudo ha experimentado un repunte superior al 70% este año, solo tres empresas del sector energético han logrado destacar entre las diez mejores del S&P 500. APA Corporation, Texas Pacific Land, y, para sorpresa de Cramer, Occidental Petroleum. La última, a pesar de su subida del 58%, ha sido objeto de críticas por parte del analista, quien ha expresado su escepticismo hacia su potencial.
La adquisición de Anadarko hace siete años convirtió a OXY en una jugada de alto riesgo, una forma de apostar directamente al precio del crudo. Un movimiento que, según Cramer, ha demostrado ser una espada de doble filo: cuando el petróleo sube, las acciones de OXY se disparan; pero cuando el precio baja, la caída es implacable. La cifra habla por sí sola: una escalada de tensiones en el Estrecho de Ormuz beneficia a OXY, mientras que un acuerdo de paz podría pulverizar su valor.
Occidental Petroleum, como señala Cramer, se dedica a la exploración y producción de petróleo, gas y condensados, además de su comercialización, procesamiento y transporte. La empresa, sin embargo, no parece ser la apuesta más atractiva para Cramer, quien prefiere explorar las oportunidades que ofrecen las acciones de inteligencia artificial, con un potencial de crecimiento superior y un menor riesgo a la baja.
Aunque reconocemos el atractivo de OXY, nuestra atención se centra en el potencial sin explotar de las empresas de IA, especialmente aquellas que se benefician de las políticas proteccionistas y la tendencia a la relocalización industrial.