Nvidia: ¿oportunidad de compra o señal de alarma en wall street?
En un año marcado por la turbulencia geopolítica y la incertidumbre económica, Nvidia (NVDA) se ha convertido en un enigma para los inversores. A pesar de resultados que han superado con creces las expectativas y una perspectiva de crecimiento deslumbrante, la acción ha retrocedido más de un 6% este año. ¿Están los analistas viendo algo que se le escapa a los grandes fondos de cobertura?
La desconexión entre wall street y los mercados
Mientras que los inversores minoristas han ganado terreno en los mercados financieros, la influencia de las instituciones – fondos de cobertura, gestores de activos y compañías de seguros – sigue siendo dominante. Suelen operar con plazos más cortos, generalmente de 12 a 18 meses, y se basan en el análisis de Wall Street para tomar decisiones. Estos analistas, que rara vez poseen acciones que cubren, se dedican a proporcionar información a estos fondos, con el objetivo final de impulsar las compras a través de las mesas de operaciones de sus corredores.
El consenso de las estimaciones de ganancias, un promedio de las proyecciones de los analistas, es un indicador clave que las instituciones siguen de cerca. Y aquí radica la paradoja: a medida que Nvidia ha caído, las estimaciones de ganancias han subido. Según Visible Alpha, la estimación de ganancias por acción diluida para el año fiscal 2027 de Nvidia ha aumentado de $7.67 a $8.15 desde mediados de diciembre, y las estimaciones para 2028 han saltado de $9.57 a $10.85.
Este repunte en las estimaciones se justifica, al menos en parte, por los recientes resultados de Nvidia. En febrero, la compañía superó ampliamente las expectativas con sus ganancias del cuarto trimestre del año fiscal 2026, y proyectó ingresos de $78 mil millones para el primer trimestre de su año fiscal 2027, superando el consenso en $6 mil millones. La declaración del CEO Jensen Huang de que las plataformas Blackwell y Vera Rubin generarán $1 billón en ventas entre marzo de este año y finales de 2027, unos $50 mil millones por encima de las estimaciones previas, añadió aún más combustible a esta tendencia ascendente.
Pero no todo es color de rosa. Wall Street se muestra cautelosa con el sector de la inteligencia artificial, y los inversores están preocupados por la competencia, los posibles recortes en los gastos de capital de los grandes proveedores de servicios en la nube y las complejas relaciones de Nvidia con sus clientes y proveedores.
A pesar de estas preocupaciones, el hecho es que el ratio precio/beneficio futuro de Nvidia se ha comprimido, situándose ahora en alrededor de 21 veces, aproximadamente la mitad de lo que cotizaba a principios de este año. Esta contracción podría indicar una oportunidad de compra para inversores con visión de futuro.
La cifra habla por sí sola: Nvidia, a pesar de la incertidumbre, sigue siendo un juguetón. La empresa está reanudando su cadena de suministro para atender los pedidos de China, un mercado clave. Y Huang se mantiene firme en su proyección de márgenes brutos en el rango medio de los 70%, una señal de que la compañía mantiene su fortaleza competitiva.

Un momento para la reflexión
Si bien los riesgos asociados a la inteligencia artificial son reales, la combinación de estimaciones de ganancias en aumento y una valoración más atractiva hacen que Nvidia ofrezca un perfil riesgo-recompensa considerablemente mejorado. El mercado ignora, por ahora, el potencial que aún alberga esta empresa. Un error que podría ser costoso.