Nvidia: explosión de cifras, pero con un toque de precaución
La empresa de chips Nvidia está desatando un frenesí de crecimiento, impulsada por un despliegue explosivo en el sector de centros de datos. En su último trimestre fiscal, la compañía reportó un aumento del 73% en sus ingresos, alcanzando los 68.100 millones de dólares, con un salto del 75% en esos mismos datos, situados en 62.300 millones.
Un cuarto trimestre que rompe cadenas
La dirección de Nvidia, lejos de ser modesta, ha proyectado para el primer trimestre fiscal de 2027 unas ventas de alrededor de 78.000 millones de dólares, una subida considerable con respecto al periodo anterior. Un dato que habla de una ejecución impecable, que desafía las predicciones más optimistas. Pero, como suele ocurrir en este mercado, la euforia debe ser templada.
La volatilidad inherente a la industria de semiconductores, la limitada diversificación de su cartera de productos y una valoración que, francamente, parece excesivamente inflada, son elementos que me mantienen con cautela. ¿Es realmente tan sólida la narrativa de Nvidia como algunos pretenden?

Alternativas a la ola nvidia
Si buscas invertir en inteligencia artificial sin apostar todo a una única pieza, Alphabet emerge como una opción interesante. La empresa de Sundar Pichai ya está integrando la IA en búsquedas, Cloud, suscripciones y, de forma cada vez más relevante, en la monetización de sus servicios.

El poder oculto de la búsqueda
El informe de resultados de Alphabet revela una realidad crucial: la búsqueda sigue siendo un motor de crecimiento fundamental. Los ingresos de búsqueda aumentaron un 18% en el último trimestre fiscal, hasta los 113.800 millones de dólares, impulsados por una serie de negocios. El incremento en los ingresos de Google Search y otros ingresos asciende a un 17%, alcanzando los 63.100 millones de dólares, y los ingresos por suscripciones, plataformas y dispositivos también se disparan un 17%, situándose en 13.600 millones de dólares. Y, lo más sorprendente, es que la IA podría ser el catalizador que impulse la búsqueda a nuevas cotas. Los usuarios de Google Search están consultando tres veces más que en búsquedas tradicionales, y las consultas con el modo de IA han duplicado su uso desde su lanzamiento.

Cloud: un motor de crecimiento desenfrenado
Pero la historia no se queda en búsquedas. La división de Google Cloud está experimentando un crecimiento exponencial. Los ingresos de Cloud se dispararon un 48% en el último trimestre, alcanzando los 17.700 millones de dólares, y los ingresos por beneficio operativo se incrementaron del 3.600 millones en el tercer trimestre a los 5.300 millones en el cuarto. El backlog de la nube ha experimentado un salto de 155.000 millones de dólares al final del tercer trimestre a 240.000 millones de dólares al final del cuarto. Las transacciones de Cloud por encima de 1.000 millones de dólares en 2025 superaron el total de los tres años anteriores combinados, y los clientes existentes están superando sus compromisos iniciales en más del 30%, según Pichai.
Alphabet: una valoración razonable
Con una capitalización de mercado de 3.7 billones de dólares, Alphabet cotiza a unos 29 veces sus ganancias, frente a los 37 de Nvidia. Si bien el costo de la transición de la empresa hacia la IA – 175.000 a 185.000 millones de dólares en inversiones de capital en 2026, y un aumento significativo en la depreciación – es considerable, la valoración refleja, en mi opinión, una lógica interna. Alphabet ofrece exposición a la IA a través de búsquedas, cloud, suscripciones y, por supuesto, su propio silicio, todo ello a una fracción del precio de Nvidia. Y, lo más importante, su crecimiento no depende de un único flujo de ingresos.
En definitiva, aunque Nvidia lidera la revolución de la IA, Alphabet representa una alternativa más equilibrada, con una valoración que refleja, a mi juicio, un riesgo razonable.