Moderna apalancándose en europa: bank of america eleva las apuestas tras la caída de la demanda en eeuu
Bank of America ha elevado su apuesta por Moderna, recortando sus previsiones de crecimiento y manteniendo una recomendación ‘Underperform’ para la compañía. La estrategia del gigante farmacéutico se centra ahora firmemente en el mercado internacional, impulsada por la revitalización de la demanda tras la expiración de acuerdos pandémicos, especialmente en Europa.

El futuro, lejos de norteamérica
Según un informe reciente, el sector europeo se presenta como el principal motor de crecimiento para Moderna. Se estima que los contratos con países como el Reino Unido podrían aportar alrededor de 200 millones de dólares en el primer trimestre del año, un dato significativo tras años de dependencia del mercado estadounidense.
La firma de Nueva York anticipa que, a pesar de la persistente demanda en Estados Unidos, donde busca impulsar el uso de su vacuna mNEXSPIKE, el potencial de crecimiento internacional se mantendrá como un pilar fundamental para Moderna a lo largo de 2026. La compañía, que apunta a un crecimiento del 10% en su facturación global, ha ajustado ligeramente sus expectativas para el segmento de RSV, describiéndolo como “una historia que aún tenemos que ver”.
La situación en EEUU, aunque con cierto optimismo gracias a un cambio hacia el producto de mayor precio, mNEXSPIKE, no es suficiente para compensar la ralentización de la vacunación. Las tensiones legales, aunque en gran medida resueltas tras el pago inicial de 950 millones, siguen siendo un factor de riesgo a considerar. Se prevé que, incluso, podrían acumularse hasta 1.300 millones de dólares adicionales dependiendo del resultado de la demanda en curso.
Los analistas de Bank of America, con un precio objetivo de 31 dólares por acción, señalan que las expectativas del mercado sobre las actualizaciones de la vacuna intismeran están inflando artificialmente el valor de Moderna. La compañía también está en el punto de mira por el desarrollo de su vacuna contra la sincicita respiratoria (RSV), un mercado que, según la firma, necesita “demostrar su valía”. A pesar de todo, el informe destaca la importancia de los 50 millones de dólares generados por una asociación con socios en Pensilvania, en el contexto del primer trimestre.
La estrategia de Moderna, por lo tanto, se define por una apuesta audaz: abandonar el dominio estadounidense y conquistar el viejo continente. Y, por ahora, las señales son prometedoras. La recuperación de la demanda en Europa podría ser la clave para desbloquear el verdadero potencial de la compañía.
