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Microsoft: la travesía del mil millón y el ai que cuesta caro

La S&P 500 se vuelve cada vez más pesada, con un puñado de gigantes tecnológicos que dominan el índice. Analistas predicen que estas empresas ‘trilones’ seguirán creciendo, pero la pregunta es si el resto del mercado podrá seguir el ritmo.

La amenaza del mil millón: un monopolio en ascenso

La clave del crecimiento reside, predictably, en la inteligencia artificial. Las inversiones en computación, especialmente en el sector del cloud, han disparado las valoraciones de las empresas más grandes. Nvidia, Broadcom y TSMC son solo algunos ejemplos de aquellos que se beneficiarán de esta vorágine tecnológica, con potenciales ganancias del 50% según las estimaciones de los analistas. Pero, ¿a qué precio?

El problema no es la inversión en AI, sino la magnitud de ella. Microsoft, en particular, está invirtiendo fuertemente en su plataforma Azure, lo que se traduce en un aumento considerable de los gastos de capital (capex). En el último trimestre, estos gastos se dispararon un 66% hasta alcanzar los 37.500 millones de dólares, principalmente por la adquisición de equipos y la sustitución de alquileres comerciales. Si bien los ingresos de Azure han crecido un 39%, superando el crecimiento del 24% experimentado por Amazon Web Services (AWS), el ritmo de gasto es preocupante, especialmente cuando se compara con la aceleración del crecimiento de sus competidores, como Alphabet, que ha visto a Google Cloud aumentar sus ingresos un 48%.

El coste oculto: software en crisis

El coste oculto: software en crisis

Pero la historia no termina ahí. Los analistas no solo están preocupados por el gasto en AI, sino también por la posible disrupción del sector del software. Herramientas como Claude Cowork podrían relegar a software más costoso y fragmentado, reduciendo significativamente las ganancias de empresas como Microsoft. La revaloración de los múltiplos de las acciones de software se ha visto afectada por estas preocupaciones, y el precio de Microsoft ha sufrido una caída del más de 30% desde el pico de su valor en el último trimestre del año pasado.

Un futuro con pilares sólidos

Un futuro con pilares sólidos

A pesar de las presiones del mercado, las fundamentales de Microsoft permanecen robustas. La compañía acumula 625.000 millones de dólares en obligaciones de rendimiento (RPOs), incluyendo un acuerdo clave con OpenAI. Además, Microsoft sigue viendo un fuerte impulso en su software: Microsoft 365 Commercial ha crecido un 17%, impulsado por paquetes de software más caros y la introducción del asistente Copilot. Dynamics 365 también ha experimentado un crecimiento del 19%, y Microsoft 365 Consumer ha subido un sorprendente 29% gracias a un aumento de precios y un crecimiento de suscriptores del 6%. Actualmente, la acción cotiza a un ratio de beneficios sobre patrimonio (P/E) de solo 22, lo que podría ofrecer una oportunidad de inversión atractiva. Con un potencial de subida del 61% basado en las estimaciones de los analistas –y un precio objetivo de 600 dólares – Microsoft podría estar a punto de iniciar una nueva etapa de crecimiento.