Micron: ¿la próxima bestia de las $3 billones?

En un panorama bursátil dominado por gigantes tecnológicos, pocas empresas se atreven a soñar con alcanzar la estratosférica capitalización de $3 billones. Mientras Nvidia, Alphabet, Apple y Microsoft ya disfrutan de ese privilegio, Micron Technology, con sus $784 mil millones actuales, podría ser la siguiente en unirse a la fiesta. Y no, no es una fantasía descabellada.

El motor oculto de la inteligencia artificial

Mientras todos los focos se posan en las GPUs de Nvidia, Micron opera en la sombra, fabricando los chips de memoria y almacenamiento que alimentan a esas mismas GPUs. Sus chips DRAM, NAND flash y HBM son componentes esenciales en los centros de datos que impulsan la revolución de la inteligencia artificial. La demanda, como se suele decir, es voraz, y los resultados financieros de Micron lo reflejan con contundencia.

La cifra habla por sí sola: en su segundo trimestre fiscal, Micron reportó ingresos récord de $23.9 mil millones, un aumento del 196% interanual y del 75% secuencial. Esto se tradujo en un EPS que se disparó un 162%, alcanzando los $12.07. Pero la historia no termina ahí: el flujo de caja libre y el margen bruto también alcanzaron niveles sin precedentes.

Lo que nadie cuenta es que Micron está expandiendo su capacidad productiva. Recientemente, la compañía puso la primera piedra de una planta de fabricación de wafers en Singapur, con una inversión que se espera comience a dar frutos en 2027. Además, tiene en marcha nuevos proyectos en Japón, Nueva York e Idaho, lo que contribuirá a aliviar las limitaciones de suministro.

¿Un retorno del 282%?

¿Un retorno del 282%?

Si las proyecciones de Wall Street se cumplen, y Micron logra alcanzar una capitalización de $3 billones, los inversores que se sumen ahora podrían disfrutar de un retorno del 282%. Para lograrlo, la empresa necesita generar unos ingresos anuales de $420 mil millones, una meta que, según las estimaciones, podría alcanzar para 2030, impulsada por un crecimiento anual del 41%. Pero, como bien sabemos, las expectativas en el sector tecnológico tienden a ser conservadoras, y el crecimiento de Micron ha sido exponencial en los últimos años.

Micron se posiciona como una jugada de “pick-and-shovel” en el ecosistema de la IA, beneficiándose de la adopción acelerada de esta tecnología y del auge continuo de los centros de datos. Con una valoración actual de solo 12 veces sus ganancias futuras, Micron ofrece una oportunidad atractiva para inversores astutos, antes de que se una al selecto club de las empresas que superan la capitalización de $3 billones. El mercado de semiconductores se espera que alcance los $1.6 billones en 2030, y Micron está en una posición privilegiada para capitalizar esta tendencia.

La pregunta ya no es si Micron alcanzará los $3 billones, sino cuándo. Y la respuesta, cada vez, parece más cercana.