Merck engulle a terns por 6.700 millones: un 'robo' para la oncología
Terns Pharmaceuticals, una pequeña biotecnología que hasta hace unos meses era un nombre desconocido, ha protagonizado un marzo explosivo gracias a una oferta de adquisición por parte de Merck. El acuerdo, que valora a la empresa en 6.700 millones de dólares, se anunció el pasado 25 de marzo y ha catapultado las acciones de Terns un asombroso 25% al alza.

El precio de la innovación: un premium de 42%
La operación, que ya cuenta con la aprobación de las juntas directivas de ambas compañías y espera cerrar en el presente trimestre, se basa en una suma de 53 dólares por cada acción, un 42% más que su precio promedio de 90 días. Este salto no es casualidad: la joya de la corona de Terns reside en TERN-701, un fármaco candidato líder para el tratamiento de la leucemia mieloide crónica (LMC), una enfermedad devastadora. Su potencial, respaldado por los resultados de ensayos clínicos de fase 1/2 y con el sello de Orphan Drug Designation de la FDA, ha seducido a la gigante farmacéutica.
Robert Davis, CEO de Merck, lo resume a la perfección: “Esta adquisición diversifica y fortalece significativamente nuestra posición en oncología, e impulsa nuestra búsqueda de nuevas terapias para pacientes.” Pero la realidad es que Merck, ante la inminente pérdida de la patente de Keytruda, su blockbuster oncológico, necesitaba urgentemente un activo de alto valor. Y Terns, con TERN-701, representa una oportunidad innegable.
Kripa Devarakonda, analista de Truist Securities, no se ha cortado en calificar el acuerdo como un ‘robo’. Su valoración es contundente: si TERN-701 llega al mercado, podría convertirse en un motor de ingresos vital para Merck. La cotización actual de Terns (NASDAQ: TERN) refleja esa expectativa: 52.65 dólares, con un rango de 52.55 a 52.66 y un máximo de 53.19 en el último año. La verdad es que algunos inversores, quizás escépticos, ven una oportunidad de oro en la subasta de las acciones de Terns.
Pero, seamos claros: lo que acaba de ocurrir marca el fin de una era para Terns. La casi totalidad de los accionistas tenderán sus acciones, y con un premio que, sinceramente, es más que generoso. La adquisición no es un altruismo, es una transacción estratégica que beneficia a ambas partes. Merck, consolida su liderazgo en oncología y ancla una pieza clave para su futuro. Y Terns, gracias a un acuerdo de este calibre, se despide con una bonificación que pocos podían imaginar. Un final, sin duda, sorprendente.”n
