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La infraestructura de la ia: ¿la próxima gran oportunidad?

La revolución de la inteligencia artificial necesita un motor: energía y centros de datos. Y dos empresas, Brookfield Renewable y Brookfield Infrastructure, están posicionadas para capitalizar esta demanda masiva. La inversión en infraestructura relacionada con la IA podría alcanzar los 7 billones de dólares en la próxima década.

Energía limpia y centros de datos: la base de la ia

Energía limpia y centros de datos: la base de la ia

El auge de la IA no se trata solo de algoritmos sofisticados. Requiere una cantidad sin precedentes de energía y la infraestructura para procesar la información. Esta necesidad impulsa la inversión en centros de datos y, fundamentalmente, en fuentes de energía capaces de alimentarlos.

Brookfield Renewable, líder en energía limpia, se encuentra en una posición privilegiada. La compañía está construyendo 10,5 gigavatios de energía renovable para Microsoft hasta 2030, un acuerdo de compra de energía corporativa (PPA) sin precedentes. Además, ha firmado el mayor acuerdo de suministro de hidroelectricidad con Google. Esta capacidad para abastecer de energía a los gigantes tecnológicos es un diferenciador clave.

Brookfield Infrastructure, el brazo de infraestructura de Brookfield, complementa esta estrategia. Invierte en data centers y en la expansión de la red de suministro de gas natural, vital para alimentar estos centros. Su reciente adquisición de una empresa surcoreana de gases industriales –esencial para la fabricación de semiconductores– subraya su apuesta por la cadena de valor de la IA.

Los analistas proyectan que Brookfield Renewable podría crecer más del 10% anual en sus fondos de explotación (FFO) hasta 2031, y Brookfield Infrastructure, acercándose al 14% en los próximos años. Esto se traduce en un potencial de dividendos robusto y un retorno total atractivo para los inversores.

Muchos inversores se centran en las empresas que desarrollan los modelos de lenguaje grandes (LLM) o fabrican semiconductores. Pero lo que nadie cuenta es que la infraestructura que soporta la IA es igualmente importante. Brookfield Renewable y Brookfield Infrastructure están construyendo la columna vertebral que necesita la IA para prosperar. Por eso, sigo aumentando mi posición en estas empresas, que a menudo se pasan por alto, pero que podrían generar retornos sólidos en los próximos años.

La creciente demanda de energía y la expansión de la infraestructura digital no son tendencias pasajeras. Representan una transformación profunda en la economía global. Las empresas que sepan anticiparse y construir la infraestructura necesaria serán las grandes ganadoras.

La clave no reside en adivinar qué modelo de IA dominará el futuro, sino en asegurar que haya suficiente electricidad y espacio para que todos puedan funcionar.