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La ia expulsa a técnicos: goldman sachs advierte de empleos peores y salarios más bajos

La ola de despidos tecnológicos, alimentada por la inteligencia artificial, está dejando una cicatriz profunda en el mercado laboral. Goldman Sachs, con su habitual contundencia, ha lanzado una advertencia directa: los trabajadores desplazados por la automatización enfrentan un futuro laboral complicado, marcado por búsquedas de empleo prolongadas y una reducción salarial significativa. No es un espejismo, sino una tendencia que ya se está manifestando.

El duro precio de la eficiencia artificial

El duro precio de la eficiencia artificial

Según un análisis reciente de la entidad financiera, quienes pierden su empleo debido a la tecnología tardan un mes más en encontrar un nuevo puesto y sufren una pérdida real de ingresos superior al 3%. Esta cifra contrasta con la situación de los trabajadores desplazados de sectores más estables, donde las pérdidas son prácticamente inexistentes. La clave, según Pierfrancesco Mei, estratega de Goldman Sachs, reside en el “downgrading ocupacional”: la tendencia a que los profesionales desplazados por la IA se vean relegados a puestos más rutinarios, que exigen menos habilidades analíticas e interpersonales. La ironía es palpable: la misma tecnología que les expulsó ha devaluado sus competencias.

La evidencia es innegable. En tan solo los tres primeros meses de 2026, más de 52.000 empleados tecnológicos en Estados Unidos perdieron su trabajo, según datos de Challenger, Gray & Christmas, y la adopción de la IA es un factor determinante. Empresas como Block, Amazon, Oracle y Meta han anunciado recortes masivos, con Block liderando la sangría con una reducción del 40% de su plantilla. Amrita Ahuja, CFO de Block, confesó a Yahoo Finance que la automatización se ha convertido en una herramienta indispensable, capaz de condensar tareas que antes requerían días en cuestión de horas. “Te recomiendo a todo el mundo que se ponga las pilas y explore estas herramientas”, afirmó, un consejo agridulce para aquellos que ya han pagado el precio de la transformación.

Oracle, con el todopoderoso Larry Ellison al mando, no se ha librado de esta tormenta, reportando hasta 30.000 despidos entre Estados Unidos, México y otros países. La rotación de personal, aunque dolorosa, es una realidad que se impone en un entorno empresarial en constante cambio.

Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, ha reconocido abiertamente que la IA obligará a eliminar algunos puestos de trabajo, a la vez que creará otros nuevos. La escasez de mano de obra para puestos bien remunerados, tanto en el sector blanco como en el azul, es un problema que se agudiza, y la IA, paradójicamente, podría ser una solución parcial, aunque con consecuencias sociales significativas.

Y mientras los expertos debaten sobre el impacto a largo plazo de la IA en el mercado laboral, la realidad es que miles de profesionales tecnológicos se enfrentan a la dura tarea de reinventarse en un mundo donde sus habilidades, hasta hace poco valoradas, se ven ahora reemplazadas por algoritmos. La adaptación es la única salida, pero el camino, según Goldman Sachs, será arduo y, para muchos, económicamente costoso.