finanzas

La fed al borde: ¿cambio de timón o tormenta en wall street?

Wall Street ha disfrutado de un período de euforia, con el Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq alcanzando máximos históricos en los últimos seis meses. Pero esa calma aparente podría estar a punto de romperse. Lejos de ser solo la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio o los vaivenes del precio del petróleo lo que preocupa a los inversores, el cambio inminente en la Reserva Federal podría ser el detonante de una corrección.

El fin de una era: powell se despide

El 15 de mayo marca el final del mandato de Jerome Powell como presidente de la Fed, un hito que, aunque conocido desde hace tiempo, adquiere una relevancia capital en el contexto actual. Powell, nominado inicialmente por Donald Trump y reelegido por Joe Biden, se enfrenta ahora a un futuro incierto, con la sombra de un sucesor elegido por el expresidente planeando sobre la institución.

La presión de Trump sobre la Fed no es nueva. El magnate ha criticado abiertamente la política monetaria de Powell y el FOMC, abogando por tipos de interés cercanos al 1%, una cifra que, según él, facilitaría el manejo de la deuda nacional y estimularía la actividad económica. Pero Powell, fiel a su mandato de estabilidad de precios y pleno empleo, ha seguido guiándose por los datos económicos, implementando seis recortes de tipos desde septiembre de 2024, una medida que no ha logrado apaciguar las críticas del expresidente.

Kevin warsh: ¿el hombre que desestabilizará los mercados?

Kevin warsh: ¿el hombre que desestabilizará los mercados?

La nominación de Kevin Warsh, exmiembro del FOMC, como sucesor de Powell el pasado 30 de enero, ha encendido las alarmas en Wall Street. Warsh, con su trayectoria en la Junta de Gobernadores, podría representar el punto de inflexión para un mercado ya valorado de forma exuberante. Su historial como “halcón” –priorizando la lucha contra la inflación por encima de todo– genera dudas sobre su capacidad para imponer recortes de tipos que el mercado espera ansiosamente.

Pero la controversia no se limita a su postura sobre la inflación. Warsh también ha cuestionado el tamaño desmesurado del balance de la Fed, que se disparó de menos de 900 mil millones de dólares a casi 9 billones entre 2008 y 2022. Su propuesta de reducir este balance, vendiendo activos como bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas, implicaría un aumento de los tipos de interés, lo que chocaría frontalmente con las expectativas del mercado.

La situación es delicada. Wall Street se encuentra en su segunda valoración más alta desde 1971, según el índice Precio/Beneficio de Shiller del S&P 500. Esta fragilidad, sumada a la amenaza de una mayor inflación debido a la crisis en Oriente Medio y a la política restrictiva de Warsh, ha eliminado cualquier escenario optimista para el mercado. Lo que antes se antojaba como un año de crecimiento impulsado por los recortes de tipos, ahora se perfila como un período de incertidumbre y volatilidad.

La posibilidad de subidas de tipos en 2026 se ha vuelto más probable que nunca, una noticia que los inversores difícilmente podrán digerir.