La energía se agota: ¿oro para chevron y enterprise products?
La creciente demanda de energía, impulsada por el auge de la nube, la inteligencia artificial y los centros de datos, está generando una escasez global que supera la capacidad de producción actual. Un cóctel geopolítico, con conflictos, aranceles y sanciones, agrava aún más la situación. Ante este escenario, ¿podrían algunas empresas energéticas bien gestionadas convertirse en refugios para inversores que buscan ingresos estables?
Chevron: un clásico dividendo resistente a la crisis
Chevron (CVX), uno de los gigantes integrados del sector, se presenta como una apuesta segura para quienes buscan dividendos consistentes. Con un rendimiento actual del 3,6% y un historial de 39 años consecutivos de aumento de su pago, la compañía exhibe una solidez envidiable. Su actividad abarca desde la exploración y producción hasta el refinado y la fabricación de productos químicos, lo que le otorga una diversificación que mitiga riesgos.
A diferencia de sus competidores, Chevron obtiene gran parte de su petróleo y gas de Estados Unidos, Kazajistán y Australia, reduciendo su exposición a la inestabilidad del Medio Oriente. Sin embargo, la subida de los precios del petróleo, inevitable en este contexto, impulsará sus beneficios, generando un flujo de caja robusto para mantener y aumentar sus dividendos y recompras de acciones. Los analistas proyectan un crecimiento del EPS del 16% anualizado entre 2025 y 2028, gracias a la expansión del campo de Tengiz en Kazajistán y sus operaciones en la Cuenca del Permian.
Además, Chevron se prepara para lanzar nuevos proyectos de aguas profundas en el Golfo de México, expandir su presencia en Australia y, tras la adquisición de Hess, intensificar su participación en Guyana, una de las regiones petroleras de más rápido crecimiento del mundo. La compañía anticipa un incremento del 2%-3% anual en su producción total de petróleo hasta 2030. Con una valoración de 22 veces las ganancias del próximo año, Chevron parece una opción atractiva para capitalizar el auge energético.

Enterprise products partners: la autopista del petróleo
Enterprise Products Partners (EPD) opera de forma diferente. En lugar de extraer petróleo, la empresa gestiona una extensa red de más de 50,000 kilómetros de tuberías que atraviesan 27 estados. Su modelo de negocio, que se asemeja a una “autopista” para el transporte de petróleo, gas natural, líquidos del petróleo y otros productos refinados, le permite obtener ingresos a través de tarifas de uso, independientemente de la volatilidad de los precios de las materias primas.
Pero lo que nadie cuenta es que, al igual que Chevron, Enterprise Products Partners se beneficiará de la creciente demanda de energía. Como Master Limited Partnership (MLP), distribuye ingresos de manera eficiente a sus inversores, aunque esto implica la presentación de un formulario K-1 anual para fines fiscales. El rendimiento actual del 5,8%, incrementado anualmente durante 28 años consecutivos, es un testimonio de su estabilidad financiera. El flujo de caja operativo (DCF) del año pasado superó con creces sus distribuciones, dejando margen para futuras subidas.
Se espera que los beneficios por unidad (EPU) de Enterprise Products Partners crezcan un 8% anualizado entre 2025 y 2028, impulsados por la expansión de sus tuberías en la Cuenca del Permian, la región de Neches River y otros centros productivos. Con una valoración de tan solo 12 veces las ganancias previstas para el próximo año, la empresa se presenta como una oportunidad de inversión poco explotada.
En definitiva, en un sector marcado por la incertidumbre, Chevron y Enterprise Products Partners ofrecen una vía segura para obtener ingresos estables mientras se capitaliza el auge energético, demostrando que la lógica, a veces, es el mejor combustible.