La energía nuclear revive: ¿el combustible secreto de la ia?
Las previsiones de Bank of America apuntan a un resurgimiento nuclear, un giro inesperado impulsado por la insaciable demanda energética de la inteligencia artificial. Atrás quedaron los tiempos de recelo; ahora, la energía atómica se perfila como una pieza clave en la ecuación de un futuro digital voraz.
El auge de la ia y la necesidad de potencia
El crecimiento exponencial de la inteligencia artificial, con sus centros de datos que devoran electricidad a un ritmo alarmante, ha creado una escasez energética que amenaza con frenar la innovación. La construcción de nuevas infraestructuras de IA requiere un suministro constante y fiable de energía, y es aquí donde la energía nuclear, con su capacidad de generar grandes cantidades de electricidad de manera continua, vuelve a entrar en juego.
Según analistas, el potencial de la llamada 'renacencia nuclear' podría alcanzar la asombrosa cifra de 10 billones de dólares. Bank of America considera que esta tecnología podría ser “la respuesta a las penurias energéticas del mundo”, un argumento que ha disparado el interés en dos empresas en particular: NuScale Power y Oklo.

Nuscale power (smr): un diseño modular con obstáculos
NuScale Power (NYSE: SMR) ha visto desplomarse sus acciones en lo que va de año, perdiendo cerca de un tercio de su valor. Si bien su capitalización bursátil se sitúa actualmente en unos modestos 3,7 billones de dólares, el potencial de crecimiento es enorme. La empresa apuesta por los pequeños reactores modulares (SMR), una tecnología que permite construir plantas nucleares más pequeñas, escalables y adaptables a las necesidades de cada cliente. La clave del modelo de NuScale reside en la externalización: la empresa se encarga del diseño y la fabricación de los módulos, mientras que un socio, ENTRA1, se hace cargo del desarrollo y la operación de cada proyecto específico. Un acuerdo con la Tennessee Valley Authority para un proyecto de 6 gigavatios suena prometedor, pero los retrasos y la falta de claridad sobre los costes y los plazos siguen generando dudas.

Oklo: la apuesta segura para el sector tecnológico
Si la prioridad es la exposición al sector de la IA, Oklo (NYSE: OKLO) parece la opción más atractiva. Con una capitalización bursátil de 9 billones de dólares, Oklo se valora significativamente más que NuScale, y con razón. La empresa ya cuenta con una sólida cartera de acuerdos con grandes empresas tecnológicas y centros de datos, y espera tener su primer reactor en funcionamiento para 2027. Lo que diferencia a Oklo es su enfoque pragmático: se centra en la comercialización y la ejecución, dejando atrás las incertidumbres asociadas a la tecnología SMR de NuScale.
Timothy Fox, director general de ClearView Energy Partners, señala que “hay centros de datos buscando generación firme, fiable y limpia, y la energía nuclear puede cubrir esa necesidad”. Esta demanda, impulsada por la creciente necesidad de energía para alimentar la revolución de la IA, ha dotado a Oklo de un impulso considerable.
Aunque los riesgos de ejecución siempre están presentes, Oklo se presenta como la mejor opción para inversores que buscan una exposición directa al auge de la inteligencia artificial y a la revitalización del sector nuclear. Mientras que los analistas de The Motley Fool no la incluyeron en su lista de las 10 mejores acciones para comprar, es importante recordar que en 2004, recomendaron Netflix por $1,000 que ahora valdría $532,066, y en 2005 Nvidia por $1,000 que valdría $1,087,496.
La apuesta por la energía nuclear, y en particular por empresas como Oklo, puede ser la clave para desbloquear el potencial de la inteligencia artificial y para asegurar un futuro energético sostenible.