Krugman advierte de un choque petrolero catastrófico: el precio podría alcanzar los 372 dólares
El economista Paul Krugman, premio Nobel, ha lanzado una advertencia contundente: el mundo se enfrenta a un choque petrolero de proporciones catastróficas. Su análisis, publicado en Substack, apunta a un posible aumento de los precios del crudo hasta los 372 dólares el barril, desencadenando una recesión global.

La física del petróleo: el fin de la gracia se acerca
Krugman no se anda con rodeos. Ya no se trata de especulación, como ocurrió tras las interrupciones en el suministro del Medio Oriente, sino de una realidad inminente: la escasez física. Los envíos de petrolero a Asia y Europa se interrumpirán en las próximas semanas, poniendo fin a la ‘ventana de gracia’ que ha sostenido los precios.
“El petróleo está a punto de volverse físico”, sentencia el economista. Una vez que el flujo se detenga, las ‘jawbones’ políticas, es decir, las presiones diplomáticas, serán ineficaces. Los precios se dispararán hasta alcanzar el punto de inflexión donde la demanda se reducirá lo suficiente para equilibrar la oferta restringida.
Las cifras hablan por sí solas. Krugman modela escenarios basados en la baja elasticidad de la demanda de crudo, prediciendo que un descenso del 16% en la producción global – impulsado por conflictos exacerbados, como ataques a instalaciones iraníes o la interrupción del transporte marítimo en el Mar Rojo – podría elevar el precio hasta los 372 dólares.
Un Disparate AlarmanteEl economista Jason Furman, también de Harvard, ha subrayado la desconexión entre las proyecciones del mercado y el análisis de Krugman. El mercado asigna una probabilidad casi nula a los escenarios más extremos del economista, a pesar de que se basan en principios económicos fundamentales. Krugman, con su estilo directo, concluye: “Mi cabello ya empieza a quemarse”.
Las fundaciones de inversión, como United States Brent Oil Fund, LP y United States Oil Fund, LP, han experimentado subidas significativas en el último mes, reflejando la creciente ansiedad entre los inversores ante la inminentecrisis. Pero, ¿qué factores impulsan esta escalada?
La realidad es que la demanda de petróleo es relativamente inmune a los aumentos de precio. El mercado está, en gran medida, desconectado de las consecuencias económicas de un shock petrolero masivo.
Krugman advierte que, incluso un escenario moderado, no es una apuesta segura, dada la trayectoria actual de la guerra en Ucrania. Un precio por barril de 200 dólares desencadenaría una crisis económica global, con una inflación descontrolada y una recesión inevitable.
Más Allá de las Proyecciones
Mientras que algunos analistas mantienen una postura más optimista, los analistas que se centran en la oferta física del petróleo expresan una creciente preocupación. El experto en energía, sin ser excesivamente dramático, ha admitido que “mi cabello ya empieza a quemarse”. El precio del Brent y el WTI han subido considerablemente en el último mes, lo que sugiere que el mercado está anticipando el cambio.
La situación exige una atención urgente. Es imperativo comprender la dinámica subyacente de este mercado y prepararse para las posibles consecuencias.