Jubilados: hasta $1,500 extra en sus impuestos, ¿cuál es el truco?
- Un respiro fiscal gracias a la ley del 'gran y hermoso bill'
- ¿Adiós al tope de salt? la esperanza para los de alta fiscalidad
- Donaciones benéficas y la optimización de las rmd
- El cuidado de la salud y las deducciones médicas
- Eficiencia energética: un ahorro que beneficia al planeta y al bolsillo
- El arte de planificar el retiro: ¿cuándo y cómo retirar
La jubilación debería ser sinónimo de tranquilidad, pero la complejidad del sistema fiscal a menudo lo convierte en un quebradero de cabeza. Sin embargo, el Congreso ha aprobado medidas que podrían aliviar la carga impositiva de los mayores de 65 años, permitiéndoles ahorrar hasta $1,500 esta temporada de impuestos. La clave está en conocer las nuevas regulaciones y aprovecharlas inteligentemente.
Un respiro fiscal gracias a la ley del 'gran y hermoso bill'
La Ley del Gran y Hermoso Bill (OBBBA) ha introducido cambios significativos. Para los contribuyentes solteros mayores de 65 años, se ofrece una deducción adicional de hasta $6,000. Si se presenta la declaración de impuestos en conjunto, la cifra se eleva a $12,000. Esta suma se añade a la deducción estándar ya existente, beneficiando tanto a quienes optan por deducir gastos específicos como a aquellos que se limitan a la deducción estándar. Pero hay un detalle: esta generosa deducción se reduce si los ingresos superan los $75,000 para solteros y $150,000 para parejas.

¿Adiós al tope de salt? la esperanza para los de alta fiscalidad
Otro cambio importante es el aumento temporal del límite de la deducción de Impuestos Estatales y Locales (SALT). De los modestos $10,000, se ha elevado a $40,000 hasta 2029. Esto es una excelente noticia para los jubilados que residen en estados con impuestos elevados, como California o Nueva York, donde la carga fiscal puede ser considerable. No obstante, esta ventaja solo está disponible para quienes elijan deducir gastos, y la deducción comienza a disminuir a partir de unos ingresos de $500,000.
Donaciones benéficas y la optimización de las rmd
Los jubilados pueden también optimizar sus impuestos a través de las Distribuciones Cualificadas de Caridad (QCD). Según David Kang, CEO de Keeper, esta herramienta permite a los titulares de IRA realizar donaciones directamente a organizaciones benéficas, hasta un límite anual. Además de apoyar causas nobles, estas donaciones se deducen del ingreso imponible, lo que resulta especialmente útil a medida que los jubilados comienzan a recibir sus Distribuciones Mínimas Requeridas (RMD).
El cuidado de la salud y las deducciones médicas
La salud, inevitablemente, conlleva gastos. Amy Loftsgordon de Nolo.com señala que los mayores de 65 años pueden deducir los gastos médicos y dentales que superen el 7.5% de su Ingreso Bruto Ajustado (AGI). Un porcentaje que muchos jubilados superan con creces, dada la escalada de los costes sanitarios. Para ello, es necesario detallar las deducciones en el Anexo A de la declaración.
Eficiencia energética: un ahorro que beneficia al planeta y al bolsillo
Para aquellos jubilados propietarios que han optado por renovar sus viviendas con criterios de eficiencia energética, la Ley de Reducción de la Inflación ofrece créditos fiscales que pueden alcanzar hasta el 30% del coste de las mejoras, con un límite anual de $3,200. Una inversión inteligente que no solo reduce el impacto ambiental, sino que también alivia la presión sobre el bolsillo.
El arte de planificar el retiro: ¿cuándo y cómo retirar
Finalmente, Joseph Perry, experto fiscal de CBIZ, subraya la importancia de planificar cuidadosamente el momento y la forma de retirar fondos de las cuentas de jubilación. La combinación de la Seguridad Social, pensiones, retiros de IRA, dividendos y posibles ingresos laborales puede influir en la tributación de los beneficios y en la aplicación de tipos marginales más altos. Con pequeños ajustes en las distribuciones, se puede intentar mantener los ingresos en rangos impositivos más bajos o reducir la parte de la Seguridad Social sujeta a impuestos. La clave reside en la anticipación y una estrategia fiscal bien definida, porque en materia de impuestos, la suerte de los jubilados está en sus propias manos.