Intel desata la furia tech: el s&p 500 alcanza nuevas cimas y la reserva federal observa con recelo

El S&P 500 se disparó un 0.80% impulsado por una oleada de euforia en el sector de semiconductores y la inteligencia artificial, impulsando los índices bursátiles a nuevos máximos históricos. El Nasdaq Composite, por su parte, saltó un 1.63%, consolidando el dominio de las gigantes de la IA.

Una explosión de intel y el resurgimiento de las ‘mega-caps’

La noticia del día, sin duda, fue el desplome del 23% de Intel, tras un informe de ganancias que redefinió las expectativas del sector. El 'bellwether' de la industria chip, que parecía relegado a la sombra de los dot-com, ha recuperado el protagonismo, inyectando una dosis de optimismo en todo el mercado. Las ‘mega-caps’ de la IA – Nvidia, Microsoft y Meta Platforms – no se han quedado atrás, extendiendo sus ganancias y reafirmando su posición de liderazgo. Nvidia, de hecho, retoma su posición como la empresa con mayor capitalización bursátil del mundo, superando los 5 billones de dólares en las últimas horas de negociación. Un claro indicador del apetito voraz por las empresas que lideran la revolución tecnológica.

Pero la euforia no está exenta de cautela. La guerra en Irán, relegada a un segundo plano por la vertiginosa subida de los chipmakers y las tecnológicas, no ha logrado frenar el impulso. El Índice de Semiconductores Philadelphia, que agrupa a las principales empresas del sector, ha ganado un impresionante 4.32% en 18 días consecutivos. Y, quizás lo más relevante, la suspensión de la investigación por parte del Departamento de Justicia sobre Jerome Powell ha allanado el camino para la designación de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal, eliminando incertidumbres que podrían haber minado la confianza en la independencia del banco central.

El grito de advertencia de la bank of england

El grito de advertencia de la bank of england

Sin embargo, la Reserva Federal no es la única voz que pide moderación. Sarah Breeden, vicepresidenta del Banco de Inglaterra, ha lanzado una advertencia contundente: los precios de las acciones podrían verse afectados por una corrección, y las valoraciones de las empresas tecnológicas, ya de por sí elevadas, están rozando el peligro. El resultado de esta temporada de informes, hasta ahora, ha sido sorprendentemente resiliente, con un número superior al esperado de 'beats' (superar las expectativas de ganancias).

La clave, según analistas, reside en la próxima semana, cuando las grandes tecnológicas revelen sus cifras finales. Cualquier señal de debilidad podría poner en jaque el optimismo actual y precipitar una revisión a la baja de las perspectivas.

En definitiva, el mercado ha respondido con fuerza a la noticia de Intel, pero la prudencia, como siempre, es una virtud. La irrupción de Nvidia no es un espejismo, pero tampoco es una garantía de que la fiesta continúe indefinidamente. La volatilidad, sin duda, se mantiene como una constante.