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Guerra en oriente medio: el petróleo dispara la inflación y asalta la calma de wall street

El optimismo desbordante que ha caracterizado a Wall Street durante los últimos tres años se ha visto bruscamente interrumpido. Tras alcanzar hitos psicológicos como los 7.000, 24.000 y 50.000 puntos para el S&P 500, el Nasdaq Composite y el Dow Jones Industrial Average, respectivamente, los mercados se enfrentan a una corrección que podría ser más profunda de lo que muchos anticipan.

El ataque a irán y el cierre del estrecho de ormuz: un cóctel explosivo

El detonante inmediato es, sin duda, el reciente conflicto en Oriente Medio, con las operaciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel contra Irán. Pero lo que realmente ha encendido las alarmas es la decisión de Teherán de cerrar el Estrecho de Ormuz al tráfico de petróleo. Considerando que aproximadamente el 20% del petróleo mundial transita por este estrecho cada día, la implicación es clara: una subida drástica de los precios.

La ley de la oferta y la demanda, un principio económico tan antiguo como la civilización, se cumple con crudeza. El precio del crudo ha despencado, y los consumidores ya están sintiendo el aguijón en sus bolsillos. El precio promedio de la gasolina ha superado los 4,08 dólares por galón, su nivel más alto desde agosto de 2022. Lo que es aún más alarmante es el incremento del 36% en el último mes, una subida sin precedentes en los últimos 30 años.

Pero el impacto va más allá del precio de la gasolina. El diésel, esencial para el transporte de mercancías, ha experimentado una escalada aún más pronunciada, con un aumento del 46% hasta los 5,51 dólares por galón. La pregunta que se hacen ahora los inversores es: ¿hasta dónde llegará esta espiral inflacionaria?

La fed en la cuerda floja: ¿subidas de tipos o riesgo de recesión?

La fed en la cuerda floja: ¿subidas de tipos o riesgo de recesión?

La Reserva Federal, bajo la dirección de Jerome Powell, se encuentra en una posición delicada. Las proyecciones de inflación para marzo y abril, que ya eran preocupantes, se han deteriorado significativamente. El índice de inflación del Bureau of Labor Statistics (BLS) ya superaba el 2,4% en los últimos 12 meses, el 59º mes consecutivo por encima del objetivo del 2%. Pero las cifras que se publicarán el 10 de abril podrían ser aún más desfavorables, con el Inflation Nowcasting tool del Federal Reserve Bank de Cleveland anticipando un aumento hasta el 3,25% para marzo y un 3,28% para abril.

Este salto de 85 puntos básicos en la inflación anualizada prácticamente descarta la posibilidad de una nueva bajada de tipos y, lo que es más inquietante, abre la puerta a subidas de tipos de interés.

El mercado, que comenzó el año con valoraciones históricamente elevadas, según el índice Shiller P/E del S&P 500, se ha beneficiado de la expectativa de recortes en los tipos. Un cambio de rumbo en la política monetaria de la Fed podría desinflar la burbuja y desencadenar una corrección significativa.

La situación es, por decir lo menos, tensa. Mientras los políticos se afanan en buscar una solución diplomática al conflicto en Oriente Medio, los inversores deben prepararse para un escenario de mayor volatilidad y, posiblemente, de pérdidas.

La calma en los mercados era, en el fondo, una ilusión. La realidad es que la geopolítica y la economía están intrínsecamente ligadas, y un simple choque en una región del mundo puede tener consecuencias devastadoras para los mercados financieros globales. Y la cifra del petróleo, que ya ha alcanzado niveles que no se veían en décadas, habla por sí sola: la tormenta perfecta se avecina.