Guerra con irán y la ruptura tecnológica: ¿la primera trillón de dólares está en peligro?

El estallido de la guerra con Irán ha provocado un terremoto en los mercados financieros. Si bien las acciones energéticas han experimentado un repunte lógico, el sector tecnológico y las grandes empresas de crecimiento han sufrido una rotación abrupta hacia valores de valor y pequeñas capitalizaciones, un movimiento que refleja, en gran medida, el temor a una recesión global desencadenada por el conflicto.

La inversión en valor, un refugio en la incertidumbre

La lógica es simple: en tiempos de incertidumbre geopolítica y potencial crisis económica, los valores de valor, históricamente más resistentes, suelen superar a las de crecimiento. Pero la situación se complica con la sombra de la inteligencia artificial, una fuerza que podría estar llegando a su punto máximo de expansión.

El auge de la ia y el rencvimiento en la inversión

El auge de la ia y el rencvimiento en la inversión

Se avecinan 700.000 millones de dólares en inversiones en infraestructura de IA este año, una cifra que supera el Producto Interior Bruto de más de dos decenas de países. Es realista, por lo tanto, cuestionar si esta voraz demanda de capacidad computacional puede sostenerse indefinidamente. La preocupación se intensifica al considerar el retorno de la inversión y la longevidad de los chips que impulsan esta revolución.

Tpus de alphabet y gpus de coreweave: un mercado en transformación

Tpus de alphabet y gpus de coreweave: un mercado en transformación

Aunque Alphabet, a través de sus Tensor Processing Units (TPUs), y CoreWeave, con sus unidades de procesamiento gráfico (GPUs) de cinco años, afirman que sus sistemas operan al 100% y están completamente asignados, las tarifas de alquiler de estos componentes han disminuido un 70% desde sus picos. Sin embargo, la transición de la formación intensiva a la inferencia permite mantener la rentabilidad. Pero la clave reside en la reacción de los líderes de la fabricación: Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC) ha incrementado drásticamente sus inversiones en capacidad, una señal de que la compañía está evaluando la sostenibilidad del negocio de la nube impulsada por IA.

Tsmc: la gran apuesta de la industria

La apuesta de TSMC es, en esencia, la mayor de todas. Si Alphabet y Microsoft se exceden en la construcción de centros de datos, será un mero revés. Pero si TSMC construye instalaciones que queden inactivas, el impacto en su negocio será devastador. La compañía no ha tomado estas decisiones a la ligera, y ha analizado con precisión el panorama económico a largo plazo de la computación en la nube impulsada por IA.

La carrera por la ia: más que un juego

Actualmente, la inteligencia artificial es una carrera, pero también una que genera beneficios. Los principales actores del sistema entero están obteniendo rentabilidad. La obsolescencia de los chips es una realidad, pero las empresas más grandes del mundo no están gastando dinero a la ligera. El mercado se mueve a gran velocidad, y una inversión descuidada puede tener consecuencias catastróficas.

Mi estrategia: crecimiento tecnológico en el caos

Por eso, estoy apostando por las acciones de crecimiento tecnológico mientras el mercado se paraliza por el pánico. Mis favoritos: Alphabet y Amazon. Estas gigantes de la nube están invirtiendo fuertemente en infraestructura de IA, y ambas compañías demuestran una sólida trayectoria de convertir las inversiones en ganancias duraderas. Alphabet, en particular, ha logrado una ventaja de costos significativa gracias al desarrollo de sus propios chips de IA de vanguardia, y está aprovechando esta ventaja en sus inversiones en centros de datos. Amazon, por su parte, ha creado sus propios chips personalizados para impulsar sus centros de datos, utilizando Anthropic como ejemplo. También estoy observando de cerca a Broadcom y AMD, ambas en posiciones ventajosas gracias a las tendencias actuales.

Más allá de la ia: un asombroso retorno

El crecimiento ha superado ampliamente al valor durante las últimas dos décadas. Aunque los valores de valor tendrán sus momentos de gloria, el crecimiento seguirá impulsando el mercado a largo plazo. Y, en este contexto, la respuesta es clara: invertir en crecimiento. La Motley Fool, por ejemplo, no considera a Alphabet como una de las 10 mejores acciones en las que invertir ahora. Pero los inversores que invirtieron 1.000 dólares en Netflix en 2004, o en Nvidia en 2005, se beneficiaron enormemente.

Conclusión: la inversión en la era de la ia

La inteligencia artificial es una carrera, pero también una que genera beneficios. Chip obsolescencia, sí, pero las grandes empresas no están gastando dinero a la ligera. Es hora de apostar por el crecimiento, y Alphabet y Amazon son mis elecciones actuales.