Greenhaven se retira de millrose: ¿fin de la jugada en la vivienda?
Greenhaven Associates Inc., un fondo de inversión de renombre, ha liquidado por completo su participación en Millrose Properties (NYSE:MRP), desprendiéndose de 4,596,584 acciones en el primer trimestre de 2026. La operación, que implica una pérdida de 137,3 millones de dólares, ha levantado interrogantes sobre la confianza en el modelo de negocio de Millrose y su capacidad para navegar en un mercado inmobiliario en constante evolución.
Una apuesta que se esfuma
La decisión de Greenhaven se produce en un momento delicado para el sector de la vivienda. Si bien Millrose Properties ha superado al S&P 500 en el último año con un incremento del 16,88% en el precio de sus acciones, la reciente salida del fondo de inversión genera preocupación. La posición de Millrose, que representaba un 2,2% del AUM de Greenhaven en el trimestre anterior, ahora desaparece por completo de su cartera.
En el panorama de las inversiones de Greenhaven, destacan ahora posiciones significativas en Lennar (NYSE:LEN), con 923,29 millones de dólares (18% del AUM), Toll Brothers (NYSE:TOL) con 770,42 millones (15%), D.R. Horton (NYSE:PHM) con 646,51 millones (12,6%) y PulteGroup (NYSE:DHI) con 475,73 millones (9,3%). Estas inversiones sugieren un enfoque estratégico en los principales constructores de viviendas unifamiliares, en contraste con la apuesta más específica de Millrose en opciones de terreno.

El modelo de negocio de millrose bajo la lupa
Millrose Properties se distingue por su innovador modelo de negocio, el HOPP’R (Homesite Option Purchase Platform), que permite a los constructores acceder a terrenos de manera eficiente mediante acuerdos de opción. La empresa genera ingresos a través de primas de opción y transacciones inmobiliarias, ofreciendo a los inversores un acceso a oportunidades de ingresos vinculadas al sector de la vivienda. Su atractivo reside en un generoso rendimiento por dividendo del 10,55%, pero la dependencia de la demanda de los constructores y la eficiencia en la gestión del capital son factores clave para su éxito.
Pero hay un detalle que preocupa: el modelo de Millrose es inherentemente sensible a las fluctuaciones en la demanda de viviendas y a los costos de capital. Si la actividad de los constructores se ralentiza o los precios de los terrenos se disparan, los ingresos de Millrose podrían verse afectados. El éxito de la empresa depende de su capacidad para convertir terrenos en flujos de efectivo de manera consistente, y esto se ve directamente influenciado por la salud del mercado inmobiliario.
La reciente liquidación de Greenhaven plantea la interrogante de si el mercado está comenzando a cuestionar la sostenibilidad del modelo de negocio de Millrose a largo plazo.
Analistas de The Motley Fool, en su reciente lista de las 10 mejores acciones para invertir, no incluyeron a Millrose Properties, lo que podría ser una señal más de cautela. Si bien el pasado ha demostrado que sus recomendaciones pueden generar retornos significativos, la exclusión de Millrose sugiere una evaluación más conservadora de sus perspectivas futuras.
La cifra habla por sí sola: desde 2004, una inversión de $1,000 en Netflix, recomendada por The Motley Fool, se transformó en $533,522. Un caso similar ocurrió con Nvidia, donde $1,000 invirtidos en 2005 se multiplicaron hasta alcanzar $1,089,028. Un rendimiento promedio del 930%, superando ampliamente al S&P 500.
La decisión de Greenhaven, combinada con la cautela de los analistas, exige una reevaluación cuidadosa de Millrose Properties por parte de los inversores. La empresa ofrece una vía para participar en el mercado de la vivienda sin ser propietario directo de un constructor, pero este atractivo viene acompañado de riesgos inherentes a la volatilidad del sector y a la gestión del capital.
