General motors: el software, la clave para un futuro rentable
General Motors (GM) está redefiniendo su modelo de negocio, y los inversores que no estén prestando atención podrían estar perdiendo una oportunidad significativa. La compañía, tradicionalmente asociada a la fabricación de automóviles, está apostando fuerte por los servicios de software y suscripción, y los resultados iniciales son prometedores, lo que podría transformar radicalmente su rentabilidad a largo plazo.

De la fabricación a la suscripción: una transición audaz
Durante décadas, la industria automotriz se ha caracterizado por márgenes estrechos y una gran dependencia del capital. Sin embargo, GM está desafiando esta norma con su estrategia centrada en OnStar y Super Cruise. La cifra habla por sí sola: espera generar 3.100 millones de dólares en ingresos realizados y 7.500 millones de dólares en ingresos diferidos de estas suscripciones este año. En 2020, estas cifras eran considerablemente más bajas: 1.700 millones y 200 millones de dólares, respectivamente. Esto no es un simple ajuste; es una reingeniería de su modelo de negocio.
El CFO de GM, Paul Jacobson, no lo oculta: “Estos márgenes de software que están llegando en el negocio conectado pueden, y potencialmente con el tiempo, eclipsar incluso el negocio de venta al por mayor, que es notablemente fuerte y grande”. Una declaración audaz, pero con el respaldo de los datos.
Pero hay un detalle que preocupa: la fatiga de las suscripciones. En un mundo donde cada vez pagamos por más servicios, desde la comida a domicilio hasta las plataformas de streaming, la resistencia del consumidor es real. GM está intentando mitigar este riesgo ofreciendo suscripciones a largo plazo, integradas directamente en la compra del vehículo. Con la nueva gama de 2025, los compradores recibirán una suscripción básica de ocho años a OnStar y tres años a Super Cruise. La idea es que los clientes se acostumbren a estos servicios y opten por renovarlos o incluso elegir opciones más avanzadas.
La clave está en la adopción, y los primeros indicios son positivos. Aproximadamente un tercio de sus clientes con OnStar básico actualizan a funciones adicionales, y al menos el 30% de las suscripciones de Super Cruise que están a punto de expirar se están renovando para 2025. Esto, combinado con la estrategia de suscripciones integradas en los nuevos vehículos, sienta las bases para un crecimiento sostenido.
GM ha oscilado históricamente en un margen bruto de alrededor del 16% en la última década, mientras que los servicios de software suelen alcanzar márgenes cercanos al 70%. Si la transición hacia un modelo de negocio basado en software tiene éxito, el potencial de mejora en la rentabilidad es considerable. La paciencia, como suele suceder en este tipo de transformaciones, será crucial. Millones de vehículos equipados con estas suscripciones tardarán en inundar las carreteras, pero el futuro podría ser extraordinariamente lucrativo.
Con un capitalización de mercado de 66.000 millones de dólares, General Motors se encuentra en una encrucijada. La apuesta por el software no es una moda pasajera, sino una estrategia fundamental para asegurar su futuro. Aquellos que la comprendan podrían estar contemplando una inversión con un retorno significativo a largo plazo.